¿Quién no sueña con ese bronceado natural que te da el sol después de un día en la playa? Ese brillo saludable, ese «sunkissed look» que te hace sentir radiante y llena de vida. Pero la realidad es que el sol, aunque nos encanta, también puede ser cruel. Los rayos UV pueden causar daños a la piel, manchas y arrugas. ¡Y nadie quiere eso!
3El primer paso: encuentra tu polvo de sol perfecto

La clave para un look impecable radica en la elección correcta del polvo de sol. No todos los polvos son iguales, y cada uno tiene sus propias características:
- Textura: desde polvos ligeros y sedosos que se funden en la piel hasta polvos compactos con alta pigmentación para un efecto más intenso.
- Acabado: matte para un look natural o shimmer para un brillo sutil que realza la piel.
- Tono: encontrar el tono perfecto es crucial. Debes elegir un tono que se integre de forma natural con tu piel, sin crear contrastes o manchas.






