¿Quién no sueña con ese bronceado natural que te da el sol después de un día en la playa? Ese brillo saludable, ese «sunkissed look» que te hace sentir radiante y llena de vida. Pero la realidad es que el sol, aunque nos encanta, también puede ser cruel. Los rayos UV pueden causar daños a la piel, manchas y arrugas. ¡Y nadie quiere eso!
4El segundo paso: el arte de aplicar el polvo de sol

Una vez que tienes el polvo perfecto, es momento de dominar la técnica de aplicación. Aquí te compartimos algunos tips profesionales para un resultado impecable:
Prepara la piel: asegúrate de que tu rostro esté limpio e hidratado. Puedes aplicar un poco de crema hidratante o base de maquillaje antes de usar el polvo de sol.
Brochas: tus Aliadas: Utiliza brochas de pelo natural o sintético de alta calidad. Las brochas grandes y esponjosas son ideales para aplicar el polvo de sol en todo el rostro, mientras que las brochas más pequeñas son perfectas para contornear y definir.






