El Patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, ha expresado su optimismo sobre las negociaciones en curso para lograr un alto el fuego en Gaza. Según el cardenal Pizzaballa, las perspectivas son esperanzadoras y las condiciones han madurado para que esta fase de la guerra pueda por fin concluir.
El cardenal ha indicado que existe un esfuerzo impresionante por parte de los mediadores y de Estados Unidos para cerrar esta situación. Sin embargo, también ha advertido que siempre habrá quien se oponga y que hay muchos obstáculos que superar. A pesar de ello, Pizzaballa cree que se está cerca de alcanzar un acuerdo, lo que evitaría una escalada y una ampliación del conflicto con la posible intervención de Irán y su extensión a Líbano.
La Grave Situación en Cisjordania
Aunque el foco mediático se ha centrado principalmente en Gaza y la frontera con Líbano, el cardenal Pizzaballa ha destacado que la situación en Cisjordania es cada día más grave y alarmante. Hace solo unos días, hubo un pogromo de colonos contra un pueblo palestino con un muerto y muchos daños, lo que no es más que el último episodio de una serie de acontecimientos que han caracterizado la continua y cada vez mayor tensión en toda la región.
Pizzaballa ha insistido en que se debe trabajar duro, no solo a nivel político, sino también religioso, para que estos alborotadores y extremistas sean apartados y aislados, ya que el trasfondo de esta violencia es también religioso.
La Tragedia Constante en Gaza
Finalmente, el cardenal ha advertido que no hay que hacerse ilusiones, pues el conflicto todavía no se ha terminado, como lo demuestra la tragedia que se vive constantemente en Gaza con los constantes bombardeos que dejan sin palabras a todos los que presencian esta situación.
En resumen, el Patriarca latino de Jerusalén ha expresado un cautivo optimismo sobre las negociaciones para lograr un alto el fuego en Gaza, pero ha subrayado la grave y preocupante situación que se vive en Cisjordania, donde la violencia y los enfrentamientos entre colonos y palestinos siguen siendo una constante. Asimismo, ha advertido que la tragedia en Gaza aún no ha terminado y que se debe trabajar arduamente para aislar a los extremistas que alimentan este conflicto de raíces también religiosas.