La multinacional española Iberdrola está dando pasos firmes para consolidar su presencia en el mercado energético estadounidense. En un movimiento estratégico de gran envergadura, la compañía ha logrado un importante avance en su objetivo de adquirir el 100% de su filial estadounidense Avangrid. Este progreso se materializa tras obtener la aprobación de la Comisión de Servicios Públicos de Maine, un requisito fundamental para llevar a buen término la adquisición de la participación restante en la compañía.
La decisión del regulador de Maine marca un hito significativo en el proceso de fusión, ya que concede a Avangrid una exención de los requisitos de aprobación para un cambio en la propiedad. Esta medida permitirá a Iberdrola revertir a la participación total que mantenía después de su adquisición de la predecesora de Avangrid en 2008. El movimiento no solo simplifica el proceso de fusión, sino que también reafirma la confianza de las autoridades reguladoras en la gestión y el compromiso a largo plazo de Iberdrola en el mercado energético estadounidense.
Aprobaciones regulatorias y respaldo de asesores independientes
El camino hacia la fusión completa de Avangrid se ha visto allanado por una serie de aprobaciones regulatorias cruciales. Además del visto bueno de la Comisión de Servicios Públicos de Maine, Iberdrola ha recibido la aprobación de la Comisión Federal Reguladora de Energía de Estados Unidos (FERC). Este respaldo institucional subraya la solidez del plan de fusión y su conformidad con las normativas energéticas federales.
Paralelamente, el proceso ha recibido el espaldarazo de influyentes asesores de voto o ‘proxy advisors’. Tanto Institutional Shareholder Services (ISS) como Glass Lewis, los dos mayores asesores internacionales en este ámbito, han recomendado a los accionistas votar a favor de la fusión. Este respaldo de entidades independientes añade un peso significativo a la propuesta de Iberdrola y aumenta las probabilidades de que los accionistas aprueben la transacción en la próxima junta general.
La confluencia de estos factores favorables coloca a Iberdrola en una posición ventajosa para completar la adquisición. Sin embargo, aún quedan pasos importantes por dar. La transacción está sujeta a la aprobación de la Comisión de Servicio Público de Nueva York y al visto bueno de los accionistas de Avangrid en la junta general programada para el 26 de septiembre. Si todo procede según lo previsto, se espera que el cierre de la operación se concrete en el último trimestre de este año.
Detalles financieros y objetivos estratégicos de la fusión
La oferta de Iberdrola para adquirir el 18,4% restante de Avangrid representa un desembolso significativo de 2.348 millones de euros. El precio ofrecido de 35,75 dólares por acción supone un incremento del 4,38% respecto a la oferta inicial presentada en marzo, lo que demuestra la determinación de Iberdrola por llevar a buen término la operación y su confianza en el valor futuro de Avangrid.
Esta transacción se enmarca en la estrategia de Iberdrola de incrementar su exposición al negocio de redes en Estados Unidos. La compañía considera que es un momento clave para expandirse en mercados con alta calificación crediticia y en negocios regulados como el de redes eléctricas. Esta movida estratégica busca capitalizar las oportunidades que ofrece el mercado estadounidense, especialmente en un contexto de transición energética y creciente demanda de infraestructuras eléctricas fiables y sostenibles.
Avangrid, con sede en Connecticut, representa un activo valioso para Iberdrola. Con 44.000 millones de dólares en activos y operaciones en 24 estados, la compañía tiene una presencia significativa en el sector energético estadounidense. Su negocio de redes abastece a más de 3,3 millones de clientes en Nueva York y Nueva Inglaterra, mientras que su división de energías renovables opera una cartera diversificada de instalaciones de generación en todo el país. El rendimiento financiero de Avangrid ha sido sólido, con un beneficio bruto de explotación (Ebitda) ajustado de 2.430 millones de dólares en 2023, lo que representa un crecimiento respecto al año anterior.
Implicaciones para el futuro de Iberdrola en el mercado estadounidense
La adquisición completa de Avangrid por parte de Iberdrola tendrá implicaciones significativas para la presencia de la compañía española en el mercado energético estadounidense. Esta movida estratégica permitirá a Iberdrola consolidar su posición como uno de los actores más relevantes en el sector de las energías renovables y las redes eléctricas en Estados Unidos.
La integración total de Avangrid en la estructura de Iberdrola facilitará una mayor sinergia operativa y una toma de decisiones más ágil. Esto podría traducirse en una mayor eficiencia en la gestión de activos y en la implementación de estrategias de crecimiento. Además, al tener el control completo, Iberdrola podrá alinear plenamente las operaciones de Avangrid con su visión global de transición energética y sostenibilidad.
Esta operación también posiciona a Iberdrola de manera ventajosa para aprovechar las oportunidades que surjan de las políticas de descarbonización y modernización de infraestructuras en Estados Unidos. Con un control total sobre Avangrid, la compañía española estará mejor equipada para participar en proyectos de gran envergadura relacionados con la transición energética, como la expansión de redes inteligentes, el desarrollo de energías renovables y la electrificación del transporte.
En conclusión, la fusión de Avangrid representa un paso estratégico crucial para Iberdrola en su expansión internacional. Esta movida no solo fortalece su presencia en el mercado estadounidense, sino que también reafirma su compromiso con la transición energética global. A medida que se acerca la finalización de esta operación, la industria energética estará atenta a cómo Iberdrola aprovecha esta oportunidad para impulsar su crecimiento y contribuir a la transformación del panorama energético en Estados Unidos.