La ansiedad es uno de los problemas de salud más comunes en la vida moderna. El estrés constante, las jornadas aceleradas y la dificultad para desconectar provocan que muchas personas sufran síntomas como nerviosismo, tensión muscular o insomnio. Frente a ello, solemos pensar en terapias, ejercicios de respiración o incluso medicación, pero pocas veces reparamos en el papel que la alimentación puede desempeñar en este terreno.
En este contexto, existe un mineral que, pese a su importancia, suele pasar desapercibido. Su consumo adecuado no solo contribuye al equilibrio del sistema nervioso, sino que también favorece la relajación y ayuda a manejar mejor la ansiedad diaria. Incorporarlo a la dieta es más sencillo de lo que parece y puede convertirse en un aliado natural para recuperar la calma en medio del ritmo frenético de cada día.
1El mineral que calma el sistema nervioso

El mineral al que nos referimos es el magnesio, un nutriente esencial que participa en más de 300 procesos del organismo. Diversos estudios señalan que está directamente relacionado con la función del sistema nervioso y que una carencia puede acentuar la ansiedad, el insomnio y la irritabilidad. Su papel es clave en la producción de neurotransmisores como la serotonina, encargada de regular el estado de ánimo.
La buena noticia es que el magnesio está presente en muchos alimentos cotidianos. Verduras de hoja verde como las espinacas, frutos secos como las almendras y las semillas de calabaza, o incluso el chocolate negro, son fuentes accesibles y fáciles de incorporar en la dieta. De esta forma, aumentar la ingesta de magnesio no requiere esfuerzos complicados, pero sí puede marcar una diferencia significativa en el manejo de la ansiedad.