«Es mas grave de lo que crees, y da miedo», Pedro Fanco (34), abogado, aclara las dudas sobre la peligrosa nueva IA de Whatsapp

La nueva función de la app de mensajería esconde un peligro que muy pocos conocen. Un abogado experto en derecho digital desvela las claves de la letra pequeña que nadie lee.

La nueva inteligencia artificial de Whatsapp ha aterrizado en nuestros teléfonos con la promesa de ser un asistente personal infalible, casi un amigo digital. Sin embargo, detrás de su apariencia servicial se esconde una realidad mucho más inquietante que agita el debate sobre nuestra privacidad. Lo que parece un avance tecnológico inofensivo, según advierten los expertos, podría ser la puerta de entrada a una vigilancia sin precedentes, pues la compañía ahora tiene la capacidad de analizar el contenido de tus consultas para entrenar sus sistemas. ¿Somos conscientes de lo que estamos aceptando con un simple clic?

El verdadero problema reside en la normalización de ceder parcelas de nuestra intimidad sin apenas darnos cuenta, convirtiendo nuestras dudas y secretos en datos. La comodidad de tener respuestas al instante en la plataforma de Meta nos lleva a ignorar las consecuencias de alimentar a un algoritmo con nuestros pensamientos más personales, y es que la información que compartes con esta IA no goza de la misma protección que tus chats privados. Este aparente progreso tecnológico podría estar sentando las bases de un futuro donde ninguna conversación sea verdaderamente nuestra.

¿QUÉ SABE REALMENTE DE TI LA NUEVA IA?

Un vistazo a la ingente cantidad de datos que esta tecnología recopila sin que te des cuenta.
Un vistazo a la ingente cantidad de datos que esta tecnología recopila sin que te des cuenta. Fuente Pexels.

Puede que pienses que solo analiza lo que le preguntas directamente, pero su alcance es mucho más profundo y sigiloso. La IA integrada en el chat no solo procesa tus palabras, sino que también aprende de tus patrones, tus horarios y tus contactos más frecuentes, ya que el sistema recopila metadatos de tus interacciones para crear un perfil detallado sobre tu comportamiento y tus relaciones personales. Esta tecnología de Whatsapp no solo te escucha; te estudia, te perfila y aprende de ti a cada segundo que la utilizas en la aplicación.

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Además, el verdadero poder de esta inteligencia artificial reside en su capacidad para conectar información de diferentes fuentes, creando un mosaico sobre tu vida que ni tú mismo imaginas. La herramienta de Meta cruza los datos de tus consultas con la información que ya posee de ti a través de Facebook o Instagram, de manera que tu perfil publicitario se enriquece con tus inquietudes más íntimas reveladas en conversaciones supuestamente privadas. Así, una simple pregunta sobre un destino de vacaciones en la popular app puede transformarse en una avalancha de publicidad personalizada.

EL ESPEJISMO DEL «CIFRADO DE EXTREMO A EXTREMO»

Mucha gente confía ciegamente en el famoso cifrado de la aplicación, pero la llegada de la IA cambia por completo las reglas del juego. Mientras que tus mensajes con otras personas están protegidos y solo pueden leerse en los dispositivos de origen y destino, al interactuar con el asistente virtual de Whatsapp la situación es distinta, puesto que esa conversación viaja directamente a los servidores de Meta para ser procesada, rompiendo la burbuja de privacidad que creías tener. El cifrado protege tus chats con humanos, no tus confesiones a un robot.

Este matiz técnico tiene implicaciones gigantescas para nuestra privacidad y la confidencialidad de lo que compartimos. Esas conversaciones con la IA no solo quedan registradas, sino que se convierten en material de estudio para perfeccionar los algoritmos de la compañía. Lejos de ser un diálogo efímero, la información que proporcionas es almacenada y analizada por la empresa para mejorar sus productos de inteligencia artificial. Básicamente, cada vez que usas este servicio de mensajería para hablar con la IA, trabajas gratis para Meta como entrenador de su tecnología.

TU CONVERSACIÓN MÁS ÍNTIMA YA NO ES SOLO TUYA

Cuando invitas a una IA a un chat, la privacidad de todos los participantes queda comprometida.
Cuando invitas a una IA a un chat, la privacidad de todos los participantes queda comprometida. Fuente Pexels.

Uno de los mayores riesgos, y de los que menos se habla, surge cuando se utiliza la inteligencia artificial en los grupos. Si un miembro del chat invoca a la IA para hacer una pregunta o generar una imagen, el contenido de esa petición es enviado a los servidores de la empresa, de modo que la privacidad del grupo queda expuesta por la acción de un solo integrante, sin el consentimiento del resto. Esto significa que la confidencialidad de un chat de Whatsapp ya no depende de ti, sino del miembro menos precavido del grupo.

De esta forma, sin quererlo, nuestras interacciones más personales y nuestros círculos de confianza se convierten en una fuente de datos masiva. La inteligencia artificial de la app verde aprende de nuestro lenguaje, de nuestras bromas internas y de nuestras preocupaciones colectivas, transformando la calidez humana en frío big data, pues el asistente virtual de Whatsapp convierte la dinámica de tus grupos de amigos o familiares en un activo para la corporación. Lo que antes moría en el chat, ahora alimenta a un gigante tecnológico que cada vez sabe más sobre nosotros.

¿PUEDEN USAR TUS PALABRAS EN TU CONTRA?

La letra pequeña de los términos y condiciones que aceptamos sin leer es, según los abogados, una bomba de relojería legal. Al utilizar las funciones de IA, otorgamos a la compañía una licencia muy amplia sobre el contenido que generamos, lo que abre la puerta a usos que ni siquiera podemos prever, porque los términos de servicio permiten a la empresa utilizar tus interacciones con la IA para casi cualquier propósito que consideren oportuno. La filial de Facebook se blinda legalmente mientras el usuario queda completamente desprotegido ante el uso que le den a sus palabras.

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Este escenario plantea preguntas inquietantes sobre el futuro y la seguridad jurídica de nuestras comunicaciones digitales. ¿Podría una confesión hecha a la IA en un momento de debilidad ser utilizada en un proceso judicial? ¿. El abogado Pedro Fanco insiste en que no somos conscientes del rastro que dejamos.

CÓMO PROTEGERTE: UN MANUAL DE SUPERVIVENCIA DIGITAL

Pequeños gestos que marcan la diferencia para mantener a salvo tu privacidad en la era de la inteligencia artificial.
Pequeños gestos que marcan la diferencia para mantener a salvo tu privacidad en la era de la inteligencia artificial. Fuente Pexels.

Ante esta nueva realidad, la autoprotección se convierte en nuestra mejor defensa para mantener un mínimo de control sobre nuestra vida digital. La recomendación de los expertos es clara: debemos ser extremadamente selectivos con la información que compartimos con cualquier inteligencia artificial. Evita por completo desvelar datos sensibles, problemas personales, financieros o de salud en la nueva función de Whatsapp, porque la forma más eficaz de protegerte es tratar cualquier conversación con una IA como si fuera una publicación en un foro público. La prudencia es, hoy más que nunca, tu mayor aliada.

Al final, la responsabilidad recae sobre nosotros, los usuarios, que debemos navegar en un ecosistema digital cada vez más complejo y opaco. La tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, a menudo sin que la legislación pueda seguirle el paso, dejándonos en una posición de vulnerabilidad. La clave no es rechazar la innovación, sino entenderla y usarla con conciencia crítica, ya que la decisión de entregar nuestra privacidad a cambio de comodidad en esta omnipresente herramienta de comunicación sigue estando, por ahora, en nuestras manos. El futuro de la privacidad en Whatsapp depende de ello.

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