Álvaro Campillo, doctor: «Te mueres antes por falta de sueño que por falta de agua»

El sueño es muy importante, y según un experto, puede llegar a ser incluso más importante que beber agua, ya que como seres humanos podríamos vivir más tiempo sin tomar nada que sin dormir.

El sueño siempre ha sido un tema que creemos tener bajo control hasta que el propio cuerpo nos recuerda que no es tan sencillo. El sueño marca nuestro ritmo vital, condiciona cómo pensamos, cómo nos movemos y hasta cómo reaccionamos ante el mundo, pero solemos relegarlo al final de la lista de prioridades, como si fuera negociable. Las palabras del doctor Álvaro Campillo, “te mueres antes por falta de sueño que por falta de agua”, sacuden porque nos obligan a mirar de frente una realidad que preferimos ignorar.

En esa línea, los datos de la Sociedad Española de Neurología resultan aún más inquietantes, ya que casi la mitad de los adultos en España no disfruta de un sueño reparador. Y no se trata solo de sentirse cansado, sino de convivir con un problema de salud pública que avanza silencioso. Los trastornos del sueño, muchas veces infradiagnosticados, afectan a millones de personas que normalizan frases como “hoy no he dormido bien” sin saber que, detrás de esa aparente casualidad, puede haber un deterioro real del organismo que pasa desapercibido en la rutina diaria.

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La melatonina, las pantallas y la biología del descanso

“Las pantallas en la noche engañan el cerebro”. Fuente: Freepik

El doctor Campillo recuerda que nuestro organismo está diseñado para favorecer el sueño de manera natural gracias a la melatonina, una hormona antiinflamatoria, antioxidante y cardioprotectora que regula funciones esenciales. El problema surge cuando el estilo de vida interfiere en su producción, sobre todo por la exposición nocturna a la luz de las pantallas, que engaña al cerebro y rompe ese delicado equilibrio.

El sueño, además, es el momento en que el cuerpo repara tejidos, regula hormonas clave, consolida recuerdos y elimina toxinas del cerebro. Tomar medicación para dormir puede parecer una solución rápida, pero suele abrir la puerta a un círculo vicioso, ya que entre más dosis, más somnolencia al despertar, menos claridad mental y más dependencia. Por eso el doctor insiste en que el sueño empieza a construirse durante el día, con rutinas de luz natural, horarios regulares, ejercicio temprano, cenas adelantadas y una alimentación rica en vegetales y antioxidantes.

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