La avena lleva años posicionándose como uno de esos alimentos discretos pero tremendamente valiosos, especialmente cuando se convierte en la base del desayuno. La avena encaja bien en cualquier etapa de la vida, pero según explica el Dr. Alberto Sanagustín, adquiere un peso aún mayor después de los 60, cuando el cuerpo empieza a necesitar más estabilidad energética y un mayor apoyo cardiovascular. La avena, combinada con nueces, se transforma en un dúo capaz de sostener las mañanas sin altibajos y sin esa sensación de cansancio que tantas personas asocian a la edad y no siempre a la alimentación.
Además, la avena tiene la capacidad de nutrir sin resultar pesada, algo que el doctor recalca al hablar de su fibra, su aporte proteico y su perfil de carbohidratos de absorción lenta. Con las nueces como complemento, la mezcla suma grasas saludables que ayudan al corazón, al cerebro y a esa claridad mental que tantas veces se siente difusa pasado cierto umbral de edad. Y aunque es un desayuno sencillo, su impacto puede ser profundo, siempre que se consuma de forma regular y sin añadir azúcares que resten beneficios.
2Cómo la avena protege la salud cardiovascular
Cuando el Dr. Sanagustín habla de la avena, insiste en su fibra soluble, conocida por ayudar a disminuir el colesterol LDL. En personas mayores, donde el riesgo cardiovascular aumenta, este gesto cotidiano puede marcar una diferencia silenciosa pero real. La avena actúa como una especie de filtro que atrapa parte del colesterol y facilita su eliminación, algo que refuerza la salud arterial sin necesidad de grandes cambios.
Las nueces aportan el otro lado de la ecuación con su grasa saludable, que reduce triglicéridos y suaviza procesos inflamatorios que afectan directamente a las arterias. La avena, al integrarse con estas grasas, ayuda a que la mezcla se absorba de manera equilibrada y sostenga el sistema cardiovascular a largo plazo. No se trata de un remedio milagroso, sino de un hábito que, repetido cada mañana, va sumando pequeñas mejoras que terminan teniendo impacto real.






