Mónica Acha, dietista, nos da las claves para evitar la diabetes tipo 2

La diabetes no es un juego, y aunque muchos no lo crean, se puede prevenir. Es por eso que una experta nos explica cómo hacerlo, además de darnos una introducción al tema y también enseñarnos que puede causar o facilitar la diabetes tipo 2 en cualquier persona.

La diabetes se ha convertido en una preocupación que ya no se queda solo en consultas médicas o informes sanitarios. La diabetes está apareciendo antes, afectando a personas jóvenes e incluso a niños, algo que hace apenas unas décadas era impensable. Y aunque mucha gente convive con ella sin comprender del todo cómo empezó, cada vez más especialistas insisten en que una parte importante de estos casos podría evitarse con cambios relativamente sencillos en el día a día.

En ese contexto, escuchar a profesionales como la dietista y nutricionista Mónica Acha resulta especialmente revelador. Su enfoque es directo, práctico y sobre todo muy realista, porque no habla desde la teoría sino desde la experiencia. Explica cómo llegamos a desarrollar ciertos hábitos sin darnos cuenta y cómo terminan afectando al organismo de manera profunda. Acha insiste en que la diabetes tipo 2 no aparece de la noche a la mañana, sino que se va gestando poco a poco, empujada por decisiones cotidianas que podemos cambiar si sabemos por dónde empezar.

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La prevención temprana es la herramienta más poderosa

“La prevención es la mejor herramienta”. Fuente: Freepik
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En su mensaje, Acha explica también que la diabetes tipo 2 se puede prevenir; no siempre, porque cada persona es distinta, pero en la mayoría de casos hay margen para intervenir antes de que el diagnóstico llegue. La clave está en actuar pronto, incluso en la infancia, porque cada vez hay más niños con hábitos que favorecen la aparición temprana de esta enfermedad. Prevenir significa mirar más allá del presente y entender que lo que hacemos hoy define nuestra salud futura.

Además, prevenir no solo evita el diagnóstico, sino que nos protege de complicaciones mucho más serias a largo plazo. La diabetes tipo 2 mal controlada puede afectar al corazón, la vista, los riñones o los nervios, y son daños que no aparecen de inmediato, sino tras años de sobrecarga. Por eso, Acha recalca la importancia de no esperar a que el problema estalle. Hacer cambios ahora, aunque sean pequeños, puede marcar un antes y un después en cómo envejecemos y cómo vivimos.

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