El calcio ha sido durante décadas un gran protagonista cuando se habla sobre huesos fuertes y dientes sanos. Sin embargo, este mineral esencial no solo cumple funciones estructurales, sino que también participa en la contracción muscular, la coagulación de la sangre y la transmisión de impulsos nerviosos. Pese a ello, no basta con ingerir alimentos ricos en calcio; el verdadero desafío está en absorberlo correctamente, algo que muchas veces pasa desapercibido. En España, el clásico vaso de leche en el desayuno ha sido símbolo de salud, pero hoy la ciencia apunta a que hay mucho más detrás de este hábito cotidiano.
La doctora Sara Marín Berbell, experta en microbiota y divulgadora con cientos de miles de seguidores, ha explicado en uno de sus vídeos las “cinco claves de alimentación para absorber el calcio”. Su enfoque, basado en evidencia científica y en el equilibrio del sistema digestivo, rompe con algunas ideas tradicionales. Porque, como asegura, no se trata solo de tomar más calcio, sino de entender cómo nuestro cuerpo lo procesa y qué factores pueden estar bloqueando su aprovechamiento.
2Remojar, combinar y cuidar la microbiota
Otro consejo que ofrece Sara Marín Berbell tiene que ver con algo tan cotidiano como remojar las legumbres o los cereales antes de cocinarlos. Aunque parezca un gesto sin importancia, esta práctica permite eliminar los fitatos, unas sustancias naturales que se unen al calcio e impiden su correcta absorción. En otras palabras, si no se eliminan, el cuerpo simplemente no puede aprovechar del todo ese mineral que tanto necesita.
Pero la clave más profunda de la doctora está en la microbiota intestinal. Es ahí donde el calcio se absorbe, y si el intestino está inflamado o dañado, el proceso se interrumpe. “Si tomas vitamina D y tu microbiota está alterada, te va a servir de poco”, señala la especialista. Por eso insiste en cuidar el equilibrio del intestino a través de una dieta variada, rica en fibra y alimentos fermentados. Un intestino sano no solo mejora la digestión, también se convierte en la puerta de entrada para que el calcio cumpla su función en el organismo.

