‘La casa de los gemelos 2’ no solo ha irrumpido con fuerza en el universo del streaming, sino que también ha logrado convertir cada emisión en un fenómeno viral. En una época en la que los realities tradicionales como ‘Gran Hermano’ atraviesan sus horas más bajas, este proyecto nacido de la creatividad de los hermanos Carlos y Daniel Romero ha devuelto la emoción, el descontrol y el debate a las redes sociales, y lo ha hecho con un elenco de concursantes que parece vivir las 24 horas en un universo paralelo, donde el drama y la espontaneidad mandan.
La expectación ha sido tal que, en apenas tres días, el streaming de ‘La casa de los gemelos 2’ ha alcanzado picos de más de 650 mil espectadores en directo. Pero lo mejor está aún por llegar, porque dos nuevas incorporaciones, Dakota Tárraga y Tania Fernández, podrían cambiar por completo el rumbo de esta segunda edición. Ambas llegan con un pasado mediático potente y una personalidad que promete agitar los cimientos del reality más impredecible del momento.
3Kiko Hernández y la polémica que rodea al regreso del reality
El estreno de ‘La casa de los gemelos 2’ también ha tenido su dosis de controversia fuera de la casa. Kiko Hernández, encargado de conducir el programa, ha sido duramente criticado por aceptar este proyecto después de su larga etapa con los productores de ‘La Fábrica de la Tele’. Lejos de esquivar el tema, el presentador respondió en directo a las acusaciones que relacionaban el reality con supuestos excesos y manipulaciones. “Aquí nunca ha habido una violación, ¿verdad? ¡Perfecto!”, lanzó con ironía, en clara alusión a la polémica que marcó a ‘Gran Hermano’ hace unos años.
Con un presupuesto que supera los 600 mil euros y una producción que emula los clásicos de los 2000, ‘La casa de los gemelos 2’ ha conseguido resucitar el interés por los realities en formato digital. Su mezcla de personajes extremos, espontaneidad sin filtros y una audiencia que no se despega del streaming han convertido el programa en un fenómeno cultural, y con Dakota y Tania a punto de cruzar la puerta, la promesa de más caos, risas y conflictos está prácticamente garantizada.






