Los flojos resultados en la liga española del Girona en este comienzo de curso, pese a que la pretemporada había sido prometedora, hacen crecer más la idea en la ciudad catalana de que el histórico proyecto de Míchel está llegando a su fin. El técnico madrileño siempre ha inspirado mucha confianza en la directiva y la afición del Girona, pero, tras su mal año pasado y su irregular comienzo del presente, algo podría estar cambiando. Aún hay tiempo para revertir la situación, pero el técnico no acaba de dar con la tecla, pese a la mejoría en el último mes del equipo catalán.
Míchel está considerado en el Girona una figura histórica de primer orden, como no podría ser de otro modo, por encima, incluso, de un Pablo Machín que llevó al equipo a La Liga EA Sports por primera vez. El madrileño llegó al club catalán antes de iniciar la temporada 2021/22, y en ese primer año tuvo su momento más complicado, seguramente, hasta este 2025, ya que en octubre de 2021 el cuadro gerundense, candidato al ascenso y que había encadenado dos presencias seguidas en el playoff, estaba en posiciones de descenso. Pero la directiva mantuvo su confianza en su técnico, y acabó la campaña siendo equipo de primera división.
En la temporada 2022/23, el Girona apenas pasó alguna jornada en posición de descenso, pero acabó salvándose con mucha holgura, e incluso presentando candidatura a disputar competiciones europeas, de lo que se quedó cerca. Fue la siguiente temporada, la 2023/24, la que supuso la definitiva eclosión del mágico Girona de Míchel, un equipazo que llegó a disputarle el liderato al Madrid y que le endosó cuatro goles al Barça en cada uno de sus dos enfrentamientos ligueros. El mejor año de la historia del club acabó con la afición gerundense celebrando la clasificación a la Champions League, nada menos.
Y ello nos lleva a la temporada 2023/24, en la que el Girona tiene que reconstruirse tras la salida de algunos de sus jugadores más importantes, como el pichichi Dovbyk, Aleix García, Yan Couto o Savinho. Salvo contadas excepciones, los relevos no llenaron los enormes huecos dejados por los jugadores que habían dejado el equipo y el Girona tuvo una temporada complicadísima, quedando apeado de la Champions League en la fase de liga, pese a disputar muy buenos partidos ante rivales muy complicados y competir bien en muchos minutos, y en la liga española le costó encontrarse.
Curiosamente, tocó fondo encadenando partidos sin ganar después de ser eliminado de la Champions League, cuando se suponía que los jugadores del club catalán tendrían las piernas algo más frescas. El Girona llegó a temer por su permanencia, pero se logró salvar sin excesivo sufrimiento, y volvió a reconstruirse este pasado verano, pero lo cierto es que no ha comenzado bien la temporada.
El equipo recibió duras goleadas en estos primeros meses de temporada, producidas por expulsiones absurdas, y sufrió las actitudes poco profesionales en agosto de titulares que sabían que iban a salir antes del final del mercado, como Krejci o Yangel Herrera, pero lo cierto es que el equipo parecía estar muy en descomposición y Míchel no daba con la tecla. El Girona ha mejorado algo en los últimos partidos, encadenando tres sin perder antes de caer a última hora en Montjuïc ante el Barça, donde jugó muy bien, pero volvió a las andadas cediendo un empate en casa ante el Oviedo, con lo que solo ha sumado una victoria, ante el Valencia en casa, en las primeras diez jornadas.
En la entidad catalana mantienen que aún hay tiempo, y que el equipo tiene calidad y talento suficientes para salvarse con holgura y tener un buen año, pero con cerca de un tercio del curso liguero ya disputado, el equipo está en una situación peligrosa, y eternizarse en la zona baja es jugar con fuego, ya que el Girona estaría a un par de malos partidos en el tramo final de llevarse un disgusto muy gordo. Míchel cree que puede reconducir la situación, especialmente con el regreso de los muchísimos lesionados que ha tenido el equipo últimamente, lo que es otro factor determinante, pero debería cambiar la dinámica del equipo muy pronto.






