En un giro inesperado que ha sacudido los círculos políticos y jurídicos, el nombre de Vladimir Padrino López, General en Jefe y actual Ministro de la Defensa de Venezuela, no figura en la lista de los últimos citados o señalados en el proceso judicial que avanza contra Nicolás Maduro en Estados Unidos.
Padrino López, quien ha sido el pilar fundamental del sostén militar del Palacio de Miraflores durante la última década, se mantiene —al menos por ahora— fuera del foco inmediato de las citaciones de este proceso específico, una decisión que analistas consideran estratégica o, cuando menos, inusual.
El «fiel» de la balanza queda al margen
Desde que se iniciaron las investigaciones por presuntos crímenes de lesa humanidad y otros cargos vinculados a la cadena de mando en Venezuela, el Ministerio de la Defensa ha sido señalado por organizaciones de derechos humanos como un eslabón crítico. Sin embargo, en el reciente desglose de comparecencias y expedientes:
- Ausencia en la lista: A diferencia de otros altos mandos del Gobierno, como Cilia Flores o Diosdado Cabello, Padrino López no ha sido requerido en esta fase de citaciones.
- Contraste jerárquico: Resulta llamativo que, siendo el máximo responsable operativo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), la justicia no lo haya colocado en la misma línea de urgencia que a otros colaboradores directos del mandatario.
Interpretaciones jurídicas y políticas
Expertos en derecho internacional sugieren que esta exclusión podría responder a diversas tácticas procesales:
- Fragmentación de la responsabilidad: Los fiscales podrían estar concentrándose primero en los órganos de ejecución directa (como el SEBIN o la DGCIM) antes de escalar formalmente hacia el mando ministerial.
- Estrategia de «puentes rotos»: Algunos analistas políticos especulan que mantener a Padrino López fuera del expediente inmediato podría ser un intento de las instancias internacionales por no cerrar del todo las vías de comunicación con el sector militar, considerado el «árbitro» de la estabilidad en el país.
- Falta de pruebas directas: Existe la posibilidad de que, en esta etapa técnica, las pruebas recopiladas aún no vinculen de manera fehaciente órdenes directas del despacho de defensa con los hechos específicos que se juzgan.






