El Roscón de Reyes de El Corte Inglés tiene un rival inesperado: el súper «barato» que le ha quitado el trono este año

Este año hay 'sorpasso' en la mesa de Navidad. Mientras las pastelerías de lujo disparan sus precios, un supermercado 'low cost' da la campanada con una receta de nata 100% auténtica que ha dejado a los expertos sin palabras. Te contamos cuál debes comprar antes de que se agote.

La OCU acaba de soltar la bomba gastronómica del año y, esta vez, los gigantes de la repostería tradicional no van a dormir tranquilos. Lo que parecía imposible ha sucedido: un roscón de supermercado de menos de 10 euros ha logrado mirar por encima del hombro a la mítica receta de El Corte Inglés.

Pero ojo, porque no es solo una cuestión de ahorrar para la cuesta de enero, sino de un detalle en la etiqueta que la mayoría de consumidores pasa por alto y que marca la diferencia entre comer nata de verdad o una mezcla de grasas industriales.

El ‘tapado’ que ha tumbado al gigante

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Llevábamos años acostumbrados a un guion predecible: El Corte Inglés ganaba por calidad y el resto se peleaba por las sobras. Sin embargo, este 2026 arranca con un giro de guion. El análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios ha coronado al Roscón de Nata 100% de Carrefour Extra como la nueva ‘Compra Maestra’. Y lo ha hecho con argumentos de peso: un bollo bien fermentado, sabor a mantequilla real y, sobre todo, una ausencia total de aceites extraños.

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La sorpresa es mayúscula porque, tradicionalmente, este puesto solía disputarlo Lidl. Pero los datos son tercos. Mientras la opción «premium» de los grandes almacenes sigue siendo excelente, su precio roza lo prohibitivo para muchas familias. En cambio, la opción francesa se planta en la mesa por 9,49 euros. Una bofetada de realidad que demuestra que lo caro no siempre es, necesariamente, la única opción comestible.

La lista negra: cuidado con lo que compras

No todo son buenas noticias en el pasillo de los dulces. El informe ha sacado los colores a varias cadenas que, intentando mantener precios bajos, han sacrificado lo más sagrado: la materia prima. Si pensabas que todos los roscones «baratos» eran iguales, te equivocas. Varios favoritos del público han caído en desgracia este año por utilizar sucedáneos.

Marcas como Mercadona, Aldi o Lidl han recibido un tirón de orejas considerable. ¿El motivo? Sus rellenos no son exclusivamente nata. La OCU ha detectado mezclas con grasas vegetales de palma, coco o nabina. Esto no solo afecta al sabor —que deja ese rastro aceitoso en el paladar— sino que nutricionalmente es un desastre. Si ves un precio ridículamente bajo, sospecha: nadie da duros a cuatro pesetas, y la nata auténtica se paga.

Cómo detectar el fraude de la nata

A la hora de la verdad, frente a la estantería, no vas a tener a un experto pastelero susurrándote al oído. Por eso necesitas aprender a leer la etiqueta como un profesional. Muchos envases juegan al despiste con frases como «Relleno sabor nata» o «Preparado lácteo», que son eufemismos legales para no decirte que estás comiendo aceite.

Para que no te den gato por liebre este 6 de enero, aplica este escáner rápido antes de echarlo al carro:

  • Denominación exacta: Debe poner «Nata» a secas, no «Mix vegetal» ni «Preparado».
  • Porcentaje de grasa: La nata real tiene al menos un 35% de materia grasa láctea.
  • Ubicación en nevera: Si el roscón está a temperatura ambiente en un pasillo, huye. La nata de verdad necesita frío siempre.

¿Merece la pena pagar el doble?

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Esta es la pregunta del millón. Si tu presupuesto te lo permite, el roscón de El Corte Inglés sigue siendo una delicia artesanal a escala industrial. Su brioche tiene ese toque de agua de azahar que te transporta a la infancia y su decoración es impecable. Nadie dice que no lo valga.

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Pero la realidad de las hipotecas y la inflación manda. La victoria de Carrefour este año democratiza el postre. Nos dice que se puede disfrutar de un producto digno, con mantequilla y nata, sin tener que pedir un microcrédito. Al final, la mejor elección es la que te permite mojar el bollo en el chocolate sin remordimientos, ni dietéticos ni financieros.

¿Y tú, eres fiel a tu pastelería de barrio o este año vas a darle una oportunidad al ‘low cost’? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios, que seguro que más de uno se lleva una sorpresa.

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