Era el sendero más peligroso del mundo y hoy es la ruta más deseada: reserva ya porque en primavera será imposible

Recorrer este vertiginoso camino se ha convertido en una de las experiencias más solicitadas de Málaga, agotando cupos a velocidad de récord. Si estás planeando una escapada para primavera, debes saber que el sendero exige una previsión de meses o te quedarás irremediablemente fuera.

El Caminito del Rey ha dejado atrás su leyenda negra para consolidarse como el gran reclamo turístico de Ardales y de toda la provincia de Málaga. Lo que antaño era una temeridad reservada a escaladores expertos y amantes del riesgo extremo, hoy es un sendero seguro y espectacular que, sin embargo, presenta un nuevo y frustrante problema para el visitante despistado: conseguir una entrada oficial es casi tan difícil como cruzarlo sin arnés hace veinte años.

Sus pasarelas colgadas en las paredes verticales del Desfiladero de los Gaitanes ofrecen vistas que cortan la respiración, pero la masificación amenaza constantemente la disponibilidad de tickets. Aunque el invierno pueda parecer una época menos apetecible, es el momento estratégico para asegurar tu plaza, pues existe una fecha límite no escrita en la que las reservas para la temporada alta desaparecen por completo de la plataforma oficial.

De la «muerte» a la gloria turística

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La historia de este lugar es tan fascinante como el paisaje que lo rodea. Construido originalmente entre 1901 y 1905 por la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro para facilitar el paso de operarios, el camino ganó su nombre actual tras la visita del rey Alfonso XIII en 1921 para inaugurar la presa del Conde de Guadalhorce. Con el paso de las décadas y el abandono, la estructura de hormigón se deterioró hasta quedar en el esqueleto, atrayendo a aventureros que buscaban la adrenalina en el que fue bautizado como el sendero más peligroso del mundo.

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Tras varios accidentes fatales y un cierre prolongado, la Diputación de Málaga ejecutó una obra maestra de ingeniería para rehabilitarlo. Hoy, el nuevo trazado de madera se sitúa justo encima de la antigua y derruida pasarela, permitiendo a los visitantes observar con seguridad el abismo bajo sus pies. Esta mezcla de seguridad actual y vestigios del pánico pasado es lo que convierte a este sendero en una atracción única en Europa.

Un recorrido lineal no apto para todos los públicos

Es fundamental entender la logística antes de lanzarse a la aventura. Estamos ante un recorrido lineal, no circular, de 7,7 kilómetros en total, de los cuales casi 3 kilómetros son puras pasarelas aéreas ancladas a la roca. El tiempo estimado para completarlo oscila entre las 3 y las 4 horas, dependiendo de tu ritmo y de las veces que pares a hacer fotos, algo inevitable dada la belleza del embalse y las paredes de piedra caliza.

Al finalizar la ruta, no apareces en el punto de inicio. Esto obliga a los visitantes a utilizar un autobús lanzadera que conecta el acceso norte (Ardales) con el sur (El Chorro). El diseño del sendero busca sumergirte en la naturaleza, y aunque las medidas de seguridad son extremas, la sensación de estar colgado a 100 metros de altura sobre el río Guadalhorce sigue provocando vértigo a los más sensibles.

✅ Requisitos obligatorios antes de reservar

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No basta con tener la entrada; hay normativas estrictas que la organización cumple a rajatabla para evitar accidentes. Si fallas en alguno de estos puntos, te impedirán el acceso al sendero sin posibilidad de reembolso:

  • Casco de seguridad: Es obligatorio durante todo el recorrido y te lo facilitan en la entrada, pero debes llevarlo siempre puesto y bien ajustado.
  • Edad mínima: Los menores de 8 años tienen prohibida la entrada por razones de seguridad; debes llevar DNI o Libro de Familia para acreditar la edad de los niños.
  • Calzado adecuado: Están terminantemente prohibidas las chanclas o los zapatos de tacón; necesitas calzado cerrado y deportivo para transitar las pasarelas.
  • Llegada anticipada: Debes estar en la zona de acceso al menos 30 minutos antes de la hora marcada en tu ticket para organizar los grupos.

La guerra por las entradas: por qué reservar ahora

Aquí reside la verdadera urgencia de este reportaje. Las entradas generales tienen un precio muy asequible de 10 euros, mientras que las visitas guiadas suben a 18 euros. Este precio popular hace que las agencias y los turistas previsores barran literalmente el calendario de la web oficial. Si esperas a que llegue el buen tiempo de abril o mayo para buscar hueco, te encontrarás con el cartel de «completo» en todas las fechas, obligándote a recurrir a la reventa o a tours privados mucho más caros.

Además, recorrer este sendero en los meses de invierno o principios de primavera tiene una ventaja táctica: el calor en el desfiladero durante el verano malagueño puede ser sofocante, convirtiendo la experiencia en un calvario. Aprovechar ahora, cuando las temperaturas son suaves y todavía queda algún hueco en el calendario, es la decisión más inteligente para disfrutar del Caminito del Rey en su máximo esplendor.

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¿Has recorrido ya estas pasarelas o eres de los que prefiere ver las alturas desde la seguridad de la pantalla? Cuéntanos tu experiencia o tus dudas en los comentarios.

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