Cómo poner tus ventanas en «Modo Invierno»: el tornillo oculto que sella el marco y te ahorra calefacción

La mayoría de los hogares desconoce que sus ventanas cuentan con un mecanismo oculto para activar el aislamiento térmico y evitar fugas de calor. Un simple giro en este tornillo puede reducir drásticamente tu gasto en calefacción durante los meses más fríos.

Las ventanas de PVC o aluminio con cierre oscilobatiente esconden una función técnica que los instaladores rara vez explican al entregar las llaves de la casa. Se trata de un ajuste manual que permite aumentar la presión de la goma contra el marco, garantizando que el calor generado por tu sistema de climatización no se escape por las rendijas invisibles.

En plena escalada de los precios de la energía, buscar formas de ahorrar en la factura se ha convertido en una prioridad para las familias españolas. Antes de subir el termostato, deberías revisar el canto de tu ventana, porque es muy probable que tengas el sistema en «modo verano» y estés tirando cientos de euros sin saberlo.

Ventanas: El secreto está en el bulón excéntrico

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Al abrir la hoja de la ventana, fíjate en el perfil lateral metálico donde se encuentran los bulones de cierre. Estas pequeñas piezas, que a menudo parecen simples tuercas o rodillos metálicos, suelen tener una forma ovalada o una muesca que indica su posición y que determina el nivel de hermeticidad. Si nunca los has tocado, es posible que la goma no esté haciendo la fuerza suficiente, permitiendo que el aire gélido de la calle neutralice el esfuerzo de tu calefacción.

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Muchos usuarios piensan que la entrada de aire se debe a que las juntas están viejas, pero a menudo es simplemente una falta de presión mecánica. Los fabricantes diseñan estos sistemas para ser regulables, permitiendo adaptar el cierre a las dilataciones y contracciones que sufren los materiales con los cambios de estación. Ignorar este detalle obliga a tu caldera a trabajar el doble para mantener el confort térmico.

Diferencias entre Modo Verano y Modo Invierno

La mecánica es sencilla: estos bulones actúan como levas que, al girarse, aprietan la hoja contra el marco o la separan milimétricamente. El conocido como «modo invierno» consiste en girar el mecanismo para que la parte más ancha del bulón presione la goma, creando un sellado casi estanco. Por el contrario, en verano se recomienda liberar esa presión para que las juntas respiren y no se deformen con el calor, aunque ahora tu prioridad debe ser mantener la temperatura de la calefacción estable.

Para realizar el ajuste, generalmente solo necesitarás una llave Allen (habitualmente del número 4) o unos alicates, dependiendo de la marca del herraje. Si ves que la muesca o el punto del bulón mira hacia el interior de la casa, suele indicar mayor presión; si mira hacia la calle, el cierre está relajado. Entender este lenguaje visual es la clave para dejar de desperdiciar energía en tu vivienda.

Lista de verificación: Cómo aplicar el truco paso a paso

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Si quieres asegurarte de que lo estás haciendo bien y no dañar el mecanismo, sigue estos pasos rápidos. Es fundamental que realices la comprobación en todas las ventanas de la casa para notar el efecto real en la factura de la calefacción.

  • La prueba del papel: Antes de tocar nada, cierra la ventana pillando una hoja de papel; si puedes sacarla sin que se rompa o sin resistencia, tienes una fuga de aire.
  • Identifica la herramienta: Observa la cabeza del bulón para ver si necesitas una llave Allen, un destornillador plano o si se puede girar manualmente.
  • El giro clave: Gira el tornillo 90 grados hacia el interior (hacia la goma) para maximizar la presión de cierre.
  • Verificación final: Repite la prueba del papel; si ahora se rompe al intentar sacarlo o está muy duro, has activado correctamente el aislamiento total.

Consecuencias inmediatas en tu confort

Realizar este mantenimiento básico no solo repercute en tu bolsillo, sino que alarga la vida útil de los mecanismos al evitar vibraciones producidas por el viento. Una ventana bien ajustada reduce también la entrada de ruido exterior, creando un ambiente mucho más confortable sin necesidad de subir la potencia de la calefacción.

Es un truco de mantenimiento doméstico que, a diferencia de cambiar los cerramientos por unos nuevos, tiene un coste cero y un impacto inmediato. Recuerda que, cuando llegue de nuevo el calor, deberás revertir el proceso para evitar que las gomas se reseque por una presión excesiva continuada.

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¿Conocías este ajuste secreto en tus ventanas o llevas años pagando de más? Revisa ahora mismo tus marcos y cuéntanos en los comentarios si has notado la diferencia en la temperatura o en el rendimiento de tu calefacción.

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