El botón de oro ha acompañado a generaciones enteras casi en silencio, creciendo en jardines y balcones mientras cumplía una función mucho más profunda de la que aparenta. En un contexto donde cada vez se habla más de bienestar, digestiones ligeras y remedios naturales, esta planta vuelve a ocupar un lugar destacado gracias a sus propiedades para aliviar la inflamación de forma suave y constante.
Cuidar el cuerpo no pasa únicamente por hacer ejercicio o vigilar lo que ponemos en el plato. También tiene que ver con escuchar las señales internas y apoyarse en soluciones que han resistido el paso del tiempo. Las plantas medicinales, especialmente en infusión, forman parte de esa sabiduría popular que hoy vuelve a mirarse con otros ojos, y el botón de oro es uno de los ejemplos más claros.
1El botón de oro, una planta con historia
El botón de oro, conocido también como caléndula, no es una hierba nueva ni una tendencia reciente. Su uso se remonta a civilizaciones antiguas que ya la empleaban tanto con fines medicinales como decorativos, atraídas por su color intenso y por los efectos calmantes que producía en el organismo. Durante siglos, esta flor ha pasado de mano en mano como un remedio básico en hogares y boticas naturales.
Esa continuidad histórica no es casual, pues el botón de oro se ha mantenido vigente porque funciona, porque sus efectos se perciben sin necesidad de fórmulas complejas ni procesos industriales. Hoy, cuando muchas personas buscan volver a lo esencial, esta planta reaparece como una aliada sencilla y accesible para el cuidado diario.






