José Manuel Seda es uno de esos actores capaces de provocar rechazo, fascinación y temor con una sola mirada. Cada tarde, convertido en el implacable José Luis Gálvez de Aguirre en ‘Valle Salvaje’, demuestra por qué su presencia eleva cualquier escena, aunque a veces olvidemos que detrás de ese villano hay una trayectoria larga, diversa y construida a base de personajes muy distintos entre sí.
Sin embargo, hubo una telenovela que marcó un antes y un después en su carrera televisiva y que terminó de consolidar a José Manuel Seda como uno de los grandes antagonistas de la ficción española. Un papel que no solo lo afianzó ante el público, sino que dejó huella por la intensidad, la crueldad y la complejidad emocional con la que fue construido capítulo a capítulo.
2Armando Ordóñez, un villano sin redención fácil
Armando Ordóñez no era un antagonista al uso. Desde su primera aparición, con una aparente propuesta de negocios que pronto derivó en chantaje, el personaje dejó claro que para él no existían límites morales. José Manuel Seda supo dotarlo de una frialdad inquietante, tanto en el ámbito profesional como en el personal, convirtiéndolo en un enemigo directo de la familia De la Vega.
Su vida familiar tampoco ofrecía refugio. La infidelidad descubierta el día de la boda de su hija mayor, y el hecho de que su amante fuera la propia hermana de su esposa, mostraban hasta qué punto Armando era capaz de traicionar cualquier vínculo. Bajo la piel del personaje, José Manuel Seda construyó a un hombre incapaz de amar sin destruir, siempre dispuesto a utilizar el dolor ajeno como herramienta de poder.






