El ex ministro José Luis Ábalos está citado a comparecer ante la comisión de investigación del Senado este próximo jueves 8 de enero a las 10 de la mañana. Lo hará desde la cárcel de Soto del Real (Madrid V) donde se encuentra ingresado de manera preventiva por orden del Tribunal Supremo desde el 27 de noviembre por riesgo «extremo» de fuga. Queda la duda de si Ábalos será tan locuaz ante los senadores como lo fue en dos periódicos antes de ingresar en prisión. Además, el ex ministro está pendiente que el Tribunal Supremo decida el 15 de enero sobre el recurso de apelación que presentaron sus abogados para pedir su puesta en libertad.
La verdad es que es una incógnita lo que Ábalos va a decir o callar, porque su estrategia procesal ha sufrido numerosos cambios en poco tiempo y más justo antes de su ingreso en prisión con el cambio de abogado defensor.
EN EL NOMBRE DE ÁBALOS
Desde su cuenta de X (antes Twitter) ha señalado y criticado tanto al ex presidente socialista Rodríguez Zapatero por el caso Plus Ultra como a la vicepresidenta ministra Yolanda Díaz por el uso de su vivienda oficial a terceras personas. Sin embargo, la vicepresidenta se apresuró a desmentir a Ábalos y aclaró que que durante la pandemia vivió con su exmarido y su hija en la residencia del Ministerio: «Creo que el señor Ábalos tiene la oportunidad de explicar ante la Justicia lo que hacía él en pandemia», explicó.
A pesar de todo, Ábalos puede acogerse si lo desea a su derecho a no declarar, máxime si lo hace desde prisión por videoconferencia, algo que no es cómodo a la hora de comunicar o transmitir firmeza en sus declaraciones como le gusta y además, su situación procesal no es la misma de hace unos meses cuando se encontraba en libertad.
La comparecencia llega después de que el Supremo haya confirmado que lo manda a juicio por el gasto de 52 millones de euros en mascarillas durante la pandemia, una causa que se convirtió en el origen del llamado Caso Koldo. Ábalos ya ha pedido ser juzgado por el tribunal del jurado. Fiscalía pide 24 años de cárcel para él y las acusaciones populares elevan esa petición a los 30 años.
El Partido Popular (PP) lo ha convocado porque considera su figura clave en los casos de corrupción que rodean al PSOE. La portavoz popular en el Senado, Alicia García, ya dijo que espera que el ex ministro colabore «que decida “colaborar «con la verdad» y cuente todo lo que sepa. García añadió que Ábalos «no es un actor secundario, es el hombre para todo de Sánchez, tiene la caja fuerte y llave de los secretos del sanchismo».
A este respecto, los senadores van a preguntarle por los cobros en efectivo recibidos del PSOE, la presión que habría recibido por parte de José Luis Rodríguez Zapatero para rescatar Plus Ultra y la reunión entre Arnaldo Otegui en 2018, líder de EH-Bildu y Pedro Sánchez, negada por éste último. Plus Ultra es una aerolínea con capital venezolano que apenas operaba el 0,03% de los vuelos en España en el momento del rescate. Todo esto lo afirmó Ábalos en una entrevista a OKDiario justo antes de entrar en prisión.
Luego, Ábalos ha continuado defendiendo desde Twiter su inocencia y criticando la actuación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil por «dar credibilidad sin ninguna comprobación previa» a supuestas pruebas en su contra. También se ha defendido de su implicación en el Caso Hidrocarburos «con el que no tengo vinculación ni realicé gestión alguna para la adjudicación de licencias», advierte, a pesar de que disfrutó durante meses de un chalete comprado por una de las empresas de la trama, en concreto de la empresaria Carmen Pano.
No es la única persona a la que ha señalado Ábalos. También antes de ingresar en prisión señaló a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, en una entrevista para el diario El Mundo: «¿Y Air Europa no está imputada, si fue la que hizo el cohecho? (…) Sería abrir el melón de Air Europa, y ahí podemos llegar a Begoña. Si es verdad que me pagó unas vacaciones, ¿por qué no está imputada por cohecho? La respuesta es simple: porque no interesa», ha afirmado Ábalos. Se refería el ex ministro al alquiler de un chalet en Marbella durante un veraneo que habría sido pagado por Air Europa tras su rescate.






