La DGT instala 6 radares que no multan por velocidad, sino por esto: 200€ aunque vayas a 80 km/h

La Dirección General de Tráfico ha instalado seis radares especializados en las principales autovías de Madrid que sancionan una infracción muy específica. Estos dispositivos multarán con 200 euros a conductores que pisen la línea continua al incorporarse antes de tiempo, independientemente de la velocidad a la que circulen. Las ubicaciones confirmadas incluyen la A-1, A-2, A-42 y A-6, donde muchos conductores cometen esta infracción a diario sin saberlo.

La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha una estrategia de vigilancia que sorprende a miles de conductores madrileños. Se trata de seis radares especiales instalados en accesos críticos de las principales autovías de la capital, diseñados para sancionar una infracción que muchos consideran menor pero que resulta extremadamente peligrosa. Estos dispositivos no miden la velocidad, por lo que circular a 80 km/h no te salvará de una multa de 200 euros si cometes el error de cruzar una línea continua en el momento inadecuado.

A diferencia de los tradicionales cinemómetros que controlan los límites de velocidad, esta nueva tecnología utiliza cámaras de alta definición capaces de detectar cuándo un vehículo pisa la línea continua al incorporarse a la vía principal. La DGT considera esta conducta especialmente peligrosa porque genera situaciones de riesgo al forzar a otros vehículos a frenar bruscamente o cambiar de carril de forma imprevista.

Ubicaciones confirmadas en Madrid

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Las cuatro autovías principales de Madrid concentran la totalidad de estos radares especializados. En la A-1, que conecta la capital con el norte peninsular, se han instalado dos dispositivos en zonas de incorporación donde históricamente se registra un alto número de incidentes. Los conductores que acceden desde vías secundarias suelen impacientarse y cruzar la línea continua varios metros antes de que ésta se convierta en discontinua.

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La A-2 y la A-42 cuentan cada una con un radar de este tipo ubicado estratégicamente en incorporaciones conflictivas. En el caso de la A-2, el dispositivo vigila el acceso desde el corredor del Henares, mientras que en la A-42 controla la entrada desde zonas residenciales del sur metropolitano. Por último, la A-6 dispone de dos radares que monitorizan accesos desde la zona noroeste, donde el tráfico denso durante las horas punta hace que muchos conductores cometan infracciones por impaciencia.

Funcionamiento de los radares de línea continua

Estos sistemas tecnológicos operan mediante algoritmos de reconocimiento visual que analizan en tiempo real las trayectorias de los vehículos. Cuando un coche invade la línea continua antes del punto permitido, el radar captura automáticamente la matrícula y genera la correspondiente denuncia. El margen de error es prácticamente nulo, ya que la tecnología permite identificar con precisión milimétrica el momento exacto de la infracción.

El sistema distingue perfectamente entre:

  • Incorporaciones realizadas correctamente esperando a la línea discontinua
  • Invasiones accidentales de apenas centímetros por corrección de trayectoria
  • Cruces deliberados de la línea continua para adelantar la incorporación
  • Maniobras peligrosas que obligan a otros conductores a reaccionar bruscamente

La Dirección General de Tráfico ha confirmado que estos radares están homologados y cumplen todos los requisitos legales para imponer sanciones. Además, cada dispositivo está debidamente señalizado mediante carteles informativos ubicados 500 metros antes del punto de control, por lo que se descarta cualquier alegación por falta de aviso previo a los conductores.

Sanciones económicas y pérdida de puntos

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Invadir una línea continua supone una multa de 200 euros según el artículo 154 del Reglamento General de Circulación. Además de la penalización económica, esta infracción conlleva la pérdida de 4 puntos del carné de conducir, una cifra significativa que puede resultar crítica para conductores que ya han acumulado otras sanciones. La DGT no aplica descuentos por pronto pago en este tipo de infracciones relacionadas con maniobras peligrosas.

Los datos de Tráfico revelan que durante 2024 se registraron más de 15.000 sanciones por invasión de línea continua en toda España. Con la implementación de estos nuevos radares especializados en Madrid, se espera que las cifras aumenten considerablemente durante 2025 y 2026. La estrategia busca disuadir mediante el efecto ejemplarizante de las multas y reducir los accidentes causados por incorporaciones inadecuadas.

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Recomendaciones para evitar sanciones

Para circular sin riesgos por estas autovías madrileñas, los conductores deben extremar la precaución en todas las zonas de incorporación. La clave está en mantener la paciencia y esperar siempre a que la línea continua se convierta en discontinua antes de realizar la maniobra. Aunque suponga permanecer unos segundos adicionales en el carril de aceleración, esta pequeña demora resulta infinitamente preferible a una sanción de 200 euros y la pérdida de puntos.

La DGT recomienda planificar las entradas a las autovías con antelación suficiente, especialmente en horas de tráfico denso. Si el carril de aceleración se encuentra congestionado, la solución no pasa por forzar la incorporación antes de tiempo, sino por adaptar la velocidad hasta encontrar un hueco seguro una vez superada la línea continua. Los expertos en seguridad vial insisten en que estas incorporaciones prematuras generan situaciones de estrés para todos los implicados.

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