El azúcar se ha convertido en uno de los grandes termómetros de nuestra salud diaria, una cifra que preocupa, que se mide, y que se vigila casi con lupa. Ya no se trata únicamente de una cuestión de dieta, también es un reflejo del ritmo de vida, del estrés y de cómo cuidamos nuestro cuerpo. En ese contexto, cada vez más personas buscan alternativas naturales que ayuden a mantener el equilibrio sin recurrir siempre a soluciones agresivas.
Es importante hablar de ello ahora que aparecen alimentos y remedios tradicionales que, lejos de ser una moda pasajera, llevan siglos formando parte de otras culturas y que pueden contribuir a mejor esa parte de nuestra salud. Entre ellos destaca la guanábana, una fruta exótica todavía poco conocida en España, pero con propiedades que la ciencia y la experiencia popular empiezan a mirar con otros ojos, especialmente cuando se consume en forma de infusión.
1El impacto de la guanábana en el azúcar en sangre
El azúcar en sangre puede verse alterado por múltiples factores, pero la alimentación sigue siendo una de las claves principales. La guanábana destaca por su alto contenido en fibra, un elemento esencial para ralentizar la absorción de glucosa tras las comidas y evitar esos picos bruscos que tanto preocupan, especialmente en personas con diabetes o resistencia a la insulina.
Además, esta fruta contiene compuestos antioxidantes capaces de proteger las células beta del páncreas, responsables de la correcta producción y utilización de la insulina. Mantener estas células en buen estado es fundamental para que el azúcar se mantenga dentro de valores saludables a lo largo del día, algo que convierte a la guanábana en una aliada interesante cuando se incluye de forma regular y consciente en la dieta.






