La andropausia es una palabra que muchos hombres prefieren no pronunciar, aunque describa un proceso natural que empieza antes de lo que se suele pensar. A partir de los 40 o 45 años, el cuerpo masculino comienza a experimentar un descenso progresivo de la testosterona, una hormona clave para la energía, la masa muscular, el deseo sexual y el equilibrio emocional. No aparece de golpe ni con un calendario fijo, pero cuando lo hace, suele dejar señales que conviene no ignorar.
Hablar de andropausia sigue siendo incómodo, quizá porque durante años se ha comparado de forma simplista con la menopausia femenina o porque se ha asociado erróneamente a una pérdida total de vitalidad. El nutricionista Luis Gil insiste en que entender este proceso y saber identificarlo es el primer paso para minimizar sus efectos. La información, en este caso, juega a favor de quienes deciden cuidarse a tiempo.
2Factores que aceleran los síntomas de la andropausia
Según los expertos, hay condiciones que pueden intensificar los síntomas de la andropausia y hacer que aparezcan antes o con mayor fuerza. Tener un índice de masa corporal elevado, padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes o problemas de tiroides, así como vivir bajo estrés constante, son factores que influyen directamente en el equilibrio hormonal.
A esto se suman hábitos como el consumo excesivo de alcohol, el tabaco o una dieta basada en ultraprocesados. En estos casos, la andropausia no solo afecta a la esfera sexual, sino también al estado de ánimo, al sueño y a la capacidad del cuerpo para responder al ejercicio. Luis Gil recuerda que muchos hombres llegan a consulta frustrados porque entrenan duro y aun así no ven resultados, sin saber que el origen puede ser hormonal.






