Pon la lavadora a esta hora exacta o pagarás 50€ de más este mes: la franja horaria que Entesa oculta

Nos hemos acostumbrado a mirar el reloj con miedo antes de tocar un electrodoméstico, pero la realidad es que existe una franja horaria que las grandes compañías prefieren que ignores por el margen de beneficio que pierden.

Cualquier familia española sabe que poner la lavadora se ha convertido casi en un deporte de riesgo, donde equivocarse de hora penaliza más que una multa de tráfico. Y es que, aunque nos vendan tarifas planas y descuentos mágicos, lo cierto es que el mercado regulado castiga el despiste con una severidad pasmosa.

La diferencia entre hacerlo bien o mal no son céntimos, es un abismo financiero que, acumulado mes tras mes, paga una cena de lujo o un par de depósitos de gasolina. Las cifras que manejan los expertos son claras, pues el coste se triplica en cuestión de minutos si cruzas la línea roja de las horas punta.

El valle de la madrugada: la mina de oro que nadie quiere explotar

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Parece una broma de mal gusto tener que esperar a que se ponga el sol para hacer las tareas del hogar, pero los datos del mercado mayorista son tozudos y no entienden de nuestros ritmos circadianos. La realidad es que durante la madrugada, específicamente de 00:00 a 08:00, el precio del kWh se desploma hasta los 0,10€, lo que convierte a la noche en el momento ideal para encender los electrodomésticos de mayor consumo sin que tiemble la cuenta corriente.

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No obstante, entiendo perfectamente que poner una lavadora a las tres de la mañana puede costarte un divorcio o una guerra civil con los vecinos de abajo por el ruido del centrifugado. La clave aquí está en la programación diferida, ya que la mayoría de aparatos modernos permiten retrasar el inicio para que el ciclo termine justo antes de que te levantes, aprovechando así los últimos coletazos de la tarifa barata sin perturbar el descanso de nadie.

La trampa de la tarde: por qué pagas el triple sin darte cuenta

El verdadero peligro para tu bolsillo reside en las horas en las que, lógicamente, todo el mundo llega a casa de trabajar y se pone a hacer cosas. Las franjas de 10:00 a 14:00 y, sobre todo, de 18:00 a 22:00, son el infierno tarifario donde el precio se dispara hasta los 0,28€ o más, casi el triple que en el horario nocturno.

Caer en la tentación de poner esa lavadora rápida a las siete de la tarde porque «te corre prisa» es el error más caro que puedes cometer en tu día a día. Es en ese preciso instante cuando la demanda nacional toca techo y las centrales de ciclo combinado entran en juego encareciendo la mezcla, por lo que cada minuto de lavado te cuesta sangre de unicornio en comparación con el precio real de la energía.

El oasis del fin de semana: barra libre para tu colada

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Si eres de los que no pueden ni quieren programar electrodomésticos de madrugada, existe un resquicio legal en el sistema de tarifas por tramos que a menudo pasa desapercibido entre tanta letra pequeña. Los sábados, domingos y festivos nacionales son considerados periodo valle las 24 horas del día, lo que significa que puedes lavar la ropa a la hora que te dé la gana pagando el precio mínimo, idéntico al de las tres de la mañana de un martes.

Esta estrategia del «fin de semana de lavado» es la más cómoda para la mayoría de los mortales que no quieren vivir esclavizados por el reloj entre semana. Al concentrar el uso de la lavadora, el lavavajillas y la secadora en estos dos días, consigues reducir drásticamente el coste medio de tu factura, puesto que el grueso de tu consumo se factura a precio de saldo y compensa los pequeños picos inevitables de lunes a viernes.

No es solo cuándo, sino cómo: el botón ECO que nadie pulsa

Más allá del horario, existe un mito tecnológico que nos está costando dinero: la creencia de que los programas rápidos consumen menos porque la máquina está menos tiempo funcionando. Nada más lejos de la realidad, porque para lavar en 30 minutos la lavadora tiene que calentar el agua a toda velocidad y mover el tambor con una furia que dispara el consumo eléctrico.

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El modo ECO es ese gran incomprendido que, combinado con la franja horaria valle, puede suponer el ahorro definitivo que estabas buscando para blindar tu economía doméstica. Al calentar el agua más despacio y optimizar los movimientos, el gasto energético se reduce a la mitad, y si encima lo haces en fin de semana, verás cómo la factura empieza a bajar de forma casi mágica sin que hayas tenido que renunciar a tener la ropa limpia.

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