Aldama se declara culpable de organización criminal, cohecho y uso de información privilegiada

En su escrito de defensa muestra conformidad con el escrito de acusación de la Fiscalía sobre el Caso Koldo

El abogado del empresario Víctor de Aldama ha presentado un escrito de defensa ante el Tribunal Supremo donde su cliente se declara conforme con la acusación fiscal de los delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho pasivo y uso de información privilegiada. Es lo mismo que declararse culpable de su intervención en el Caso Mascarillas o Caso Koldo. El fiscal Anticorrupción pide para él siete años de prisión.

Comienza el letrado de Aldama exponiendo su «conformidad con el relato fáctico que se desarrolla en el expositivo I del escrito de acusación del Ministerio Fiscal».

Ese escrito hace un relato pormenorizado, como que «Koldo García manejó las fuentes ilegales de dinero en efectivo de José Luis Ábalos, que con frecuencia se confundían con las propias, actuando de facto como testaferro de su superior en las actividades delictivas que bien pronto ambos acometieron al amparo de sus cargos con la colaboración, entre otros, del también acusado Víctor Gonzalo de Aldama Delgado».

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También explicaba el fiscal que tras conocerse Aldama y Koldo García, «el ministro, a través de su asesor, encomendó a Víctor de Aldama diversas gestiones de mayor o menor entidad, coincidiendo también los tres en distintos acontecimientos».

Aldama admite como cierto el hecho de que «en el desarrollo de estas relaciones personales, pronto vieron los investigados la oportunidad de obtener un común beneficio económico. Con tal ánimo de enriquecimiento, los tres convinieron que, aprovechando el cargo que ostentaba José Luis Ábalos en el Gobierno de España y también en el partido socialista, este podría favorecer, naturalmente a cambio del correspondiente beneficio económico del que todos participarían, la
contratación con la Administración Pública en cuantas ocasiones hubiera oportunidad, por empresas cuyos intereses captaría y promovería Víctor de Aldama, así como facilitar a éste el acceso preferente a la Administración para la realización de las gestiones que precisara para sí mismo o para las referidas empresas».

EL PAPEL DE ALDAMA Y EL RESTO

Luego, enumeraba el papel de cada uno de los procesados en la trama y que serán juzgados por esta primera causa, José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama: «cada uno de ellos asumió un papel diverso y complementario en la organización, en un preciso reparto de funciones que se reveló muy eficaz. José Luis Ábalos a quien tanto Koldo García como Víctor de Aldama consideraban el jefe, aportaba la autoridad que le confería su máxima responsabilidad en el MITMA y su directa influencia cuando era precisa, aprovechándose en lo demás de los oficios de su hombre de confianza, Koldo García. Víctor de Aldama fue la persona que, en beneficio propio y de terceros, aprovechando su influencia sobre el también investigado Koldo García Izaguirre y sobre el mismo José Luis Ábalos Meco, garantizada mediante el pago continuado de elevadas cantidades de dinero, consiguió para sí o para terceros y con beneficio económico propio, la adjudicación de determinados contratos».

E incluso admite que «los integrantes de la organización descrita acordaron la futura comisión de delitos, inicialmente indefinidos en sus concretas particularidades, conforme las oportunidades de cometerlos se fueran presentando. Los tres miembros de la organización eran apoyados de manera puntual o continua tanto por otras autoridades y funcionarios del MITMA, como por distintas personas del entorno empresarial de Víctor de Aldama y por familiares de Koldo García, ninguno de los cuales tiene la condición de investigado en la presente causa especial».

Además, Aldama reconoce que «la cohesión de la organización que integraban José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama no solo se manifestó en la comisión de diferentes delitos, que se detallarán más adelante, sino también en la facilitación a este empresario de una interlocución privilegiada en sus relaciones; claro está, con el MITMA, pero también con otros
departamentos ministeriales y con diferentes Administraciones Públicas, realizando a tal fin cuantas gestiones fueron precisas».

Recuerda el escrito la intermediación de Aldama para que «Koldo García Izaguirre, con el conocimiento y la aprobación de José Luis Ábalos Meco, utilizara sus contactos para que el primero de ellos se reuniera con Carlos Moreno Medina, en ese momento y desde junio de 2018 jefe de gabinete de la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero Cuadrado y con quien Koldo García mantenía una relación fluida. La reunión, que efectivamente se llevó a término en junio de 2020 tenía por objeto procurar el aplazamiento de una deuda tributaria de una de las empresas de Víctor de Aldama Delgado, Pilot Real State. Carlos Moreno, sin competencias directas sobre esta cuestión, trasladó la petición al asesor del gabinete, Ignacio Granados, inspector de Hacienda. Sin embargo, no llegó a producirse aplazamiento de deuda alguna de esta sociedad».

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PAGO AL JEFE DE GABINETE DE MONTERO

El abogado de Aldama hace mención también al escrito de la acusación popular: «Koldo García trasladó a D. Víctor de Aldama con relación a esta gestión que debía tener un detalle con D. Carlos Moreno, lo que fue ampliamente detallado por el Sr. de Aldama en la declaración prestada (…). Más concretamente, D. Koldo García solicitó de D. Víctor de Aldama la cantidad de 25.000 €, pidiéndole que se la entregara personalmente a D. Carlos Moreno, a lo que el Sr. de Aldama, aceptando el pago de la dádiva, le entregó a D. Koldo aquella cantidad, para que éste se la entregara a su vez a D. Carlos Moreno. A tal fin, D. Koldo García organizó una reunión en un bar situado debajo del ministerio, donde D. Koldo García entregó a D. Carlos Moreno un sobre que contenía la cantidad indicada».

También muestra Aldama conformidad con el punto dos del escrito de la Fiscalía que relataba que «Víctor de Aldama, al menos desde el mes de octubre de 2019, comenzó a entregar a Koldo García 10.000 euros mensuales en efectivo, lo que continuó haciendo hasta julio de 2022. Tales entregas de efectivo a Koldo García fueron efectuadas en ocasiones en presencia de José Luis Ábalos, pues el importe de 10.000 euros mensuales estaba destinado a ser repartido entre ambos».

EL PISO DE JESSICA

Y con el punto 3: «Con el mismo propósito de conseguir del ministro y secretario de Organización del PSOE un trato preferente para sí y para las empresas cuyos intereses promovía, Víctor de Aldama se hizo cargo de determinados gastos a petición de José Luis Ábalos y Koldo García, tales como el abono de la renta mensual generada como consecuencia del alquiler de un piso, sito en la Plaza de España n.º 18, edificio Torre de Madrid (ap. 11-03), que
sirvió como domicilio a Jessica Rodríguez García, quien mantenía desde octubre de 2018 una relación sentimental con José Luis Ábalos».

Sin embargo, el letrado de Aldama matiza el punto 6 de la acusación fiscal respecto a la intermediación de su cliente para obtener una licencia de operador de hidrocarburos para la empresa Villafuel: «Como se ha dicho, Koldo García Izaguirre, en nombre de José Luis Ábalos y con su anuencia, realizaba gestiones de intermediación con los niveles más altos de la Administración Pública a solicitud de Víctor de Aldama, quien buscaba un beneficio económico para sí mismo o para terceros de su confianza, que se garantizaba mediante el pago periódico de importantes sumas de dinero a ambos servidores públicos».

Y matiza que «cuando D. Víctor de Aldama comienza las gestiones frente a D. Koldo García
desconocía la empresa en favor de la que debía realizarse la gestión. Ello se evidencia de los mensajes de WhatsApp intercambiados con Dª. Leonor González Pano, administradora de la mercantil Have Got Time en los que, tras realizar las primeras gestiones con D. Koldo García para concertar una reunión en el ministerio, D. Víctor de Aldama solicita a Dª. Leonor González Pano que le facilitara los datos de la empresa y de las personas que asistirán a la reunión, desconociendo hasta ese momento la información».

El 28 de diciembre de 2020 se celebró la primera reunión formal «con el director de gabinete del Ministerio de Comercio y Turismo, D. Juan Ignacio Bidart, a la que acudieron D. Claudio Rivas, Dª. María del Carmen Pano y los técnicos aludidos en la relación de personas asistentes. D. Víctor de Aldama no concurrió a esta primera reunión, precisamente porque era persona ajena a Villafuel, limitándose su intervención a realizar las gestiones de intermediación que le fueron solicitadas», continúa el relato de Aldama.

CASO HIDROCARBUROS

«El 14 de enero de 2021, D. Koldo García organizó una nueva reunión a la que tampoco acudió D. Víctor de Aldama, reuniéndose con el jefe del gabinete de la ministra, de nuevo, D. Claudio Rivas y Dª. María del Carmen Pano Sánchez persona de su máxima confianza, junto a dos técnicos de Villafuel», añadía.

Finalmente el abogado alega que «la documentación técnica correspondiente y la tramitación administrativa se desarrolló por los técnicos de la empresa interesada, sin intervención de D. Víctor de Aldama, a quien, no obstante, se acudió de nuevo para obtener su ayuda a la gestión, cuando la Subdirección General de Hidrocarburos requirió documentación complementaria a la entidad para acreditar su capacidad financiera».

Para demostrar esta ausencia de intervención de Aldama, explica el abogado del empresario que «el 19 de octubre de 2021, D. Claudio Rivas insistió de nuevo a D. Víctor de Aldama para continuar con su gestión al retrasarse la autorización (…). D. Víctor de Aldama le respondió el mismo día «buenas noches. Intente quedar contigo a toda costa la semana pasada para contarte yo creo que es un error pero de verdad no te puedo decir más (…) cosas que se escapan al control la liamos todo está bien (…) pero de verdad no puedo hacer más de lo que hago (…)».

Aldama se declara culpable por tanto de tres delitos: Un delito de organización criminal del artículo 570 bis.1, un delito continuado de cohecho pasivo del artículo 419 del Código Penal en relación con el artículo 74.1 del Código Penal y un delito de aprovechamiento de información privilegiada del artículo 418 del Código Penal».