El chocolate caliente siempre ha sido sinónimo de placer, de tardes tranquilas y de ese momento en el que el cuerpo pide algo reconfortante. Durante años se le ha mirado con cierta desconfianza desde el punto de vista de la salud, como si disfrutarlo fuera un pequeño pecado cotidiano. Sin embargo, cuando el chocolate se elabora a partir de cacao puro y se consume con cabeza, la historia cambia por completo.
Hoy, se ta tomado al chocolate con una visión muy interesante, no como un capricho ocasional, sino como un alimento con efectos reales en el organismo. Así lo defiende William Li, médico e investigador especializado en nutrición, que ha puesto el foco en el chocolate caliente como una bebida con potencial para cuidar la salud, siempre que se elija bien y se entienda qué hay detrás de cada taza.
1El impacto del chocolate en el cuerpo desde dentro
El chocolate, cuando tiene un alto porcentaje de cacao, es mucho más que azúcar y sabor intenso. William Li explica que tomar dos tazas de chocolate caliente al día puede generar efectos sorprendentes en el sistema circulatorio. Según sus investigaciones, este hábito sería capaz de duplicar el número de células madre que circulan por los vasos sanguíneos y aumentar su resistencia en apenas un mes.
Este efecto se relaciona con la angiogénesis, un proceso clave para la formación de nuevos vasos sanguíneos y para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular. El chocolate caliente, preparado con cacao puro, actuaría como un apoyo natural para la salud del corazón y del cerebro, algo que cada vez despierta más interés entre los expertos.





