Lidl tiene preparado para mañana uno de los lanzamientos más esperados de la temporada. Se trata de un calefactor cerámico Silvercrest con un precio que roza lo imposible y una eficiencia energética que deja atrás a los modelos convencionales de aceite. La clave está en su sistema de calentamiento por convección rápida, que distribuye el aire caliente de forma inmediata sin consumir vatios innecesarios.
Este tipo de aparatos está diseñado para habitaciones de tamaño medio y espacios reducidos donde el radiador tradicional resulta caro e ineficiente. Su precio de salida será de 14,99 euros, aunque en algunas tiendas puede alcanzar los 19,99 euros dependiendo de la potencia del modelo. Mañana, jueves, arranca la disponibilidad en tienda física bajo el sistema de venta flash que caracteriza al bazar de la cadena.
Tecnología cerámica para calentar sin derrochar
El calefactor Silvercrest incorpora placas de cerámica PTC en su interior que alcanzan la temperatura óptima en pocos segundos. Esta tecnología permite que el aire se caliente de forma más homogénea y rápida que en los sistemas tradicionales de resistencia metálica. Además, el ventilador integrado distribuye el calor de manera uniforme por toda la estancia sin generar puntos fríos.
Uno de los mayores beneficios de este sistema es su capacidad de autorregulación térmica. Cuando las placas cerámicas alcanzan cierta temperatura, reducen automáticamente su consumo eléctrico para mantener el ambiente cálido sin desperdiciar energía. Esto se traduce en un ahorro real frente a los radiadores de aceite, que permanecen activos consumiendo vatios constantes incluso cuando ya no es necesario.
El modelo de pared incluye mando a distancia y tres niveles de potencia ajustables. La instalación es sencilla gracias a los anclajes incluidos en la caja, lo que permite colgarlo en el baño o el dormitorio sin ocupar espacio en el suelo ni entorpecer el paso diario.
Comparativa de consumo con otros sistemas
Un radiador eléctrico de aceite estándar de 2.000 W consume aproximadamente 2 kWh cada hora a máxima potencia. En cambio, el calefactor cerámico funciona con ciclos intermitentes que reducen el consumo a la mitad una vez alcanzada la temperatura deseada. Si calculamos una sesión de calefacción de cuatro horas, el ahorro puede superar fácilmente el 50% en la factura mensual.
Los expertos recomiendan este tipo de aparatos para espacios de hasta 20 metros cuadrados. En habitaciones más grandes, su eficacia disminuye y conviene combinarlo con otro sistema complementario. Sin embargo, para baños, estudios, dormitorios pequeños o zonas de trabajo puntuales, el rendimiento es óptimo y el gasto energético mínimo frente a otras alternativas del mercado.
- Potencia ajustable: modelos de 1.800 W o 2.000 W según versión.
- Protección contra sobrecalentamiento: se apaga automáticamente si detecta temperatura excesiva.
- Protección antivuelco: desconexión inmediata si el aparato cae o se inclina más de 30 grados.
- Asa de transporte integrada: facilita moverlo de una habitación a otra sin esfuerzo.
- Termostato regulable: permite mantener la temperatura deseada sin intervención manual constante.
Ventajas frente al radiador tradicional
El calefactor cerámico no necesita tiempo de precalentamiento como los radiadores de aceite, que tardan hasta 15 minutos en empezar a emitir calor. Desde el primer segundo de encendido, el aire sale tibio por las rejillas y en menos de tres minutos ya se nota el cambio de temperatura en la estancia. Esta rapidez resulta ideal para quienes buscan confort inmediato al llegar a casa o al levantarse por la mañana.
Otro punto a favor es su peso reducido y diseño compacto. Mientras que un radiador de aceite puede superar los 10 kilos, el modelo Silvercrest apenas alcanza los 1,5 kg en su versión portátil. Esto permite moverlo sin esfuerzo entre habitaciones y guardarlo fuera de temporada sin ocupar espacio en el armario.
Su mantenimiento es prácticamente nulo. No requiere revisiones periódicas ni limpieza profunda más allá de pasar un paño seco por las rejillas cada cierto tiempo. Los materiales ABS ignífugos garantizan durabilidad y seguridad incluso tras varios años de uso continuo durante los meses fríos.
Estrategia de compra para no quedarse sin stock
Lidl aplica su habitual política de cantidades limitadas en este tipo de productos estrella. La experiencia de lanzamientos anteriores demuestra que las unidades se agotan en pocas horas, especialmente en tiendas ubicadas en zonas urbanas con alta densidad de población. Por ello, conviene acudir a primera hora de la mañana si se quiere asegurar una unidad.
Las tiendas de barrios residenciales o localidades pequeñas suelen tener mayor disponibilidad que las de centros comerciales. Llamar por teléfono antes de desplazarse puede evitar viajes en balde y confirmar si todavía quedan existencias en el almacén. Algunos establecimientos reservan unidades para clientes habituales, aunque esta práctica no es oficial ni está garantizada.
Si mañana no consigues hacerte con uno, lo más probable es que haya reposiciones puntuales a lo largo de la semana. Revisar la app de Lidl o preguntar al personal de tienda sobre próximas entregas puede marcar la diferencia entre conseguir el chollazo del invierno o tener que esperar hasta la siguiente campaña del bazar.








