Es normal hacer la compra y al momento de acomodar la despensa, guardas absolutamente todos los vegetales en la nevera. Sin embargo, hacer esto con ciertos alimentos no es aconsejable; tanto que la inspectora de sanidad Laura Méndez ha sido muy clara con la advertencia: «la gente vive enferma sin saber el motivo real, y muchas veces todo se oculta en lo que guardas en la nevera». Pero, seguro te preguntarás específicamente cuáles; resulta que no es un tema de estética, sino de salud, ya que este grupo genera el ambiente perfecto para la aparición de patógenos.
Asimismo, la inspectora de Sanidad Laura Méndez, ha compartido una serie de recomendaciones que puedes aplicar con tu nevera, especialmente si te vas a escapar por unos días de casa. «La cocina guarda muchos riesgos, sin contar la nevera, si las personas supieran que es una granja para criar bacterias y parásitos, muchos se tomarían en serio las medidas de higiene y no existieran tantas intoxicaciones alimentarias sin motivos visibles», advierte Méndez.
CUATRO ALIMENTOS QUE NO DEBES GUARDAR EN TU NEVERA

«Muchas personas desconocen que guardar estos alimentos en la nevera puede ser contraproducente, no por capricho, sino por el ambiente frío y húmedo, un factor que altera su estructura y facilita la aparición de bacterias», comenta la inspectora de Sanidad Laura Méndez. Uno de los principales alimentos que deberías tener fuera de la nevera es el ajo. El ajo es un vegetal que tiende a brotar rápidamente; por lo que la exposición a la humedad y bajas temperaturas, favorece la aparición de moho y bacterias. Para conservarlo adecuadamente se recomienda guardarlo en un lugar fresco y con ventilación adecuada.
Otra forma de conservar el ajo es pelando todos los bulbos y colocarlos en un recipiente de vidrio y cubrirlos con aceite vegetal o de oliva. Le sigue otro alimento que es muy susceptible a la humedad de la nevera. Se trata del jengibre, un rizoma que si no se conserva adecuadamente, el moho que produce contiene micotoxinas, muy peligrosas y que han sido relacionadas por los expertos en salud con daños hepáticos si se consume en mal estado. Para conservar el jengibre corta y pela solo lo que vas a consumir. Si no, puedes pelarlo todo y refrigerarlo y descongelarlo cuando lo necesites para tus preparaciones.
POR NADA DEL MUNDO GUARDES CEBOLLAS NI PEPINOS EN LA NEVERA

Si pensabas que era un gesto inocente de picar media cebolla y dejarla en la nevera hasta que la necesites para una próxima preparación es un error que puede atentar contra tu salud. Resulta que tanto el frío como la humedad descomponen los azúcares y almidones de este vegetal. ¿El resultado?, la cebolla pierde su textura crujiente y se vuelve blanda, lo que promueve la aparición de hongos y moho.
Por su parte, los pepinos son muy sensibles a las temperaturas bajas, tanto que su piel sufre lesiones por el frío, por lo que se deteriora y hace que su textura se vuelva acuosa. Este factor acelera la descomposición de este vegetal y permite que bacterias oportunistas se den un festín con los restos de los alimentos que tienes en la nevera. La recomendación por parte de la inspectora de Sanidad Laura Méndez es clara: «una vez que cortes este tipo de alimentos o los peles, debes refrigerarse en recipientes herméticos para evitar una contaminación cruzada.
¿YA PLANIFICASTE LAS VACACIONES DE VERANO?

Si bien es cierto que las vacaciones son sinónimo de disfrute y escapadas al aire libre, también es necesario tener en cuenta algunas consideraciones antes de salir de casa. Con esto no me refiero a que desenchufes todos los electrodomésticos, te asegures de cerrar bien las ventanas, la llave del agua o del gas para evitar accidentes. Claro, todo esto es importante; sin embargo, existe un truco que pocos conocen y que hoy vamos a explorar en este artículo.
Resulta que cuando salimos por mucho tiempo de casa, ya sea de vacaciones o por cualquier motivo, es normal que pasen eventos de los cuales nunca nos enteramos. Por ejemplo, te fuiste 15 días a las Islas Cíes, pero al regresar, te encuentras con toda la comida intacta en el refrigerador. Sin embargo, esto no es garantía de que sea apta para el consumo humano y con este truco podrás asegurar que todo esté bien a tu regreso.
EL TRUCO PARA DISFRUTAR DE TUS VACACIONES SIN PREOCUPARTE

El truco no es nada del otro mundo, solo necesitas poner un vaso con agua en el congelador y colocar una moneda encima antes de irte de vacaciones. Seguro te preguntarás, ¿y qué tiene que ver el agua congelada con la moneda en todo esto? Resulta que con este truco puedes tener un control más detallado cuando estés fuera de casa. ¿El resultado? Si al regresar la moneda se mantiene en la superficie del vaso, esto quiere decir que toda la comida de tu nevera es apta para el consumo.
Si, por el contrario, te encuentras de que el agua se ha vuelto a congelar y la moneda está abajo esto se traduce en que durante el tiempo que estuviste fuera de casa se produjo algún corte de luz y durante un período prolongado. ¿Qué debes hacer? Sencillo… evita comer cualquier cosa de tu nevera, aunque siga congelada, ya que en el proceso de descongelación, cuyo tiempo desconoces, es el escenario predilecto para que los microorganismos y bacterias se reproduzcan muy rápidamente, por lo que sería riesgoso para tu salud y la de tu familia.
¿ES100% CONFIABLE ESTE TRUCO?

Aunque este método del vaso con la moneda no es infalible al 100 %, sí es una manera muy útil de tener una señal visual rápida sobre lo que ha pasado en tu nevera mientras disfrutas tus vacaciones. Sin embargo, este método es imposible que sustituya el servicio de un técnico ni la función de un termómetro, pero si puede servirte como una guía al momento de tomar decisiones que incluyan el bienestar de tu salud.
Además, sirve más bien para saber si hubo un corte eléctrico durante tu estadía fuera de casa. Lo más recomendable es que combines este truco viral con otro tipo de medidas preventivas. Por ejemplo, evita dejar alimentos perecederos como carnes o comidas preparadas en la nevera si vas a estar por muchos días fuera. También puedes encargarle a un vecino de confianza para que de vez en cuando entre y eche un vistazo para asegurarse de que todo esté en perfecto estado.
Si no puedes hacer todo eso, al menos este pequeño gesto puede marcar la diferencia entre evitar una intoxicación o correr un riesgo innecesario. Disfrutar de unas vacaciones sin preocuparte por lo que ocurre en casa es posible si tomas precauciones sencillas como esta. El truco del vaso con la moneda no cuesta nada y puede ayudarte a regresar con tranquilidad, sabiendo si tu comida sigue siendo segura. A veces, los gestos más simples son los que realmente nos salvan de un problema.






