Lo que dice la ciencia sobre la relación entre no desayunar y causar daños en los huesos

Saltarse el desayuno es un gesto cotidiano para muchos, casi automático, pero la ciencia empieza a mirarlo con otros ojos. Más allá de la energía o el peso, algunos estudios apuntan a que este hábito, mantenido en el tiempo, podría pasar factura a los huesos sin que nos demos cuenta.

Los huesos sostienen mucho más que el cuerpo, sostienen también hábitos, rutinas y decisiones diarias que a menudo pasan desapercibidas. Entre ellas, una tan común como desayunar o no hacerlo ha empezado a llamar la atención de la ciencia, no desde el terreno de las modas alimentarias, sino desde el de la salud ósea a largo plazo.

Durante años se ha repetido que el desayuno es la comida más importante del día, aunque no todo el mundo se siente capaz de comer nada a primera hora. Ese debate, que parecía más cultural que médico, ha dado un giro interesante tras conocerse datos que relacionan ciertos horarios de comida con posibles daños en los huesos, especialmente cuando se mantienen en el tiempo.

2
Qué explica la ciencia sobre esta relación

“Es necesario comer bien para absorber bien los nutrientes”. Fuente: Freepik

Una de las teorías que manejan los expertos tiene que ver con los ritmos circadianos. Los huesos, como otros tejidos del cuerpo, siguen ciclos internos que regulan la absorción y el uso de nutrientes. Cuando se salta el desayuno y se cena muy cerca de la hora de dormir, el organismo no dispone del tiempo necesario para emplear correctamente esos nutrientes en la formación y mantenimiento de los huesos.

Otra explicación apunta al cortisol, la hormona del estrés, ya que saltarse el desayuno puede elevar sus niveles de forma sostenida y esto, según recogen medios especializados como Health, podría afectar negativamente a la densidad ósea. No es una relación directa ni automática, pero sí una pieza más del puzle que ayuda a entender por qué ciertos hábitos cotidianos terminan pasando factura a los huesos.

Publicidad
Publicidad