Las setas llevan años ocupando un discreto segundo plano en la cocina, presentes pero sin alardes, como un ingrediente que siempre suma sin pedir protagonismo. Las setas se compran, se limpian y se saltean casi de forma automática, sin que nadie se pregunte demasiado qué más pueden ofrecer más allá de su sabor y su textura. Sin embargo, basta un gesto tan sencillo como dejarlas unos minutos al sol para que este alimento cotidiano esconda un pequeño truco que la ciencia respalda.
Este alimento, tan humilde y versátil, ha resonado mucho últimamente gracias a una explicación que mezcla nutrición y sentido común. El doctor Álvaro Carmona, experto en nutrición, ha recordado en redes sociales que la luz solar puede transformar por completo su valor nutricional, convirtiéndolas en un aliado inesperado para la salud.
2La importancia de la vitamina D en la salud
La vitamina D es mucho más que una simple vitamina asociada al sol, es algo clave para que el organismo absorba correctamente el calcio, fundamental para mantener una buena salud ósea a lo largo de la vida. Además, participa en el funcionamiento muscular, nervioso y en la respuesta del sistema inmunitario, lo que explica por qué su déficit puede provocar problemas que van más allá de los huesos.
Aunque existen alimentos ricos en vitamina D como el pescado graso, los huevos o los lácteos fortificados, no siempre es fácil alcanzar las cantidades recomendadas, sobre todo en personas mayores o en quienes padecen enfermedades digestivas que dificultan su absorción. En este contexto, las setas expuestas al sol se convierten en una ayuda sencilla y accesible para reforzar los niveles de esta vitamina.






