Verónica Echegui vuelve a aparecer en muchas conversaciones seriéfilas gracias a una producción breve, intensa y pensada para verse casi sin respirar. Netflix ha incorporado a su catálogo una ficción de solo seis capítulos que funciona como homenaje y también como recordatorio del talento de una actriz que nunca pasó desapercibida. Hay series que se disfrutan poco a poco y otras que te atrapan desde el primer minuto, esta pertenece claramente al segundo grupo.
Verónica Echegui dejó una huella muy personal en el audiovisual español, desde sus primeros papeles hasta los más recientes, y esta serie llega en un momento especialmente emotivo. Su estreno no solo sirve para cerrar una etapa, también para reivindicar una forma de actuar cruda, honesta y sin artificios. Para quienes disfrutan del thriller con aroma local y personajes bien construidos, esta historia es una apuesta segura.
3El legado de Verónica Echegui en su último papel
Verónica Echegui aporta a Rebeca Garrido una mezcla de fortaleza y humanidad que resulta clave para el desarrollo de la serie. No es un personaje plano ni secundario, sino una figura con peso propio que acompaña al espectador durante toda la investigación. Su manera de mirar, de escuchar y de reaccionar eleva muchas escenas sin necesidad de grandes diálogos.
El reparto se completa con nombres como Manolo Solo y Ana Wagener, que refuerzan un elenco muy bien elegido. Aun así, es Verónica Echegui quien deja una sensación más duradera al terminar la serie. ‘Ciudad de sombras’ no solo funciona como un thriller eficaz, también como una despedida digna y poderosa de una actriz que siempre apostó por personajes intensos y reales. Una serie breve, directa y profundamente emocional que se ve del tirón y se recuerda durante mucho tiempo.






