La posible unidad de la izquierda vuelve a situarse en el centro del debate político ante el avance sostenido de las derechas y la amenaza de un futuro gobierno del Partido Popular con Vox. En ese contexto, la propuesta lanzada por el portavoz de Esquerra Republicana (ERC) en el Congreso, Gabriel Rufián, de impulsar un Frente Amplio plurinacional a la izquierda del PSOE ha abierto un intenso debate interno y externo que, lejos de consolidarse, parece encontrar más resistencias que apoyos.
Ni la actual dirección de ERC ni el espacio político de Sumar avalan, por ahora, el proyecto. La falta de respaldo condiciona directamente el futuro político de Rufián, cada vez más ligado a la posibilidad de volver a liderar la candidatura republicana por Barcelona.
Las dudas sobre la viabilidad del Frente Amplio quedaron claras en las declaraciones del exdiputado y exlíder de ERC en el Congreso, Joan Tardá, realizadas en una entrevista en ‘Hora 25’, de la Cadena SER. Aunque Tardá se mostró cercano a la tesis de Rufián, también dejó entrever el escepticismo que rodea la iniciativa.
«Desgraciadamente tengo la impresión de que no será posible porque el nivel de enfrentamiento que hay entre Sumar, IU y Podemos me avergüenza. Tengo la impresión de que no han entendido nada», afirmó en antena.
Tardá subrayó que este bloqueo no es exclusivo del ámbito estatal y reconoció las propias contradicciones internas de su partido. «Sin ánimo de dar lecciones a nadie porque Esquerra Republicana no somos un ejemplo de partido pacífico. No lo digo con ánimo de ejemplarizar nada, pero tengo la impresión de que ante el reto que tenemos delante habría cuestiones que diferencian a estos partidos políticos que son un tanto nimias», añadió en la SER.
El veterano dirigente republicano explicó que dentro de ERC existe un sector organizado, Ágora Republicana, que apuesta claramente por una estrategia de alianzas más ambiciosa. «Dentro de ERC hay un sector, al que pertenezco, que se llama Ágora Republicana, que agrupa al sector más izquierdista del partido, que estamos convencidos de que vale la pena hacer un frente popular, soberanista e independentista en Cataluña para las elecciones de 2027″, señaló.
Según Tardá, una candidatura unitaria de todas las izquierdas a la izquierda del PSC podría servir de espejo ejemplarizante para el resto del Estado. En esa línea, defendió que ha llegado el tiempo de los frentes amplios o de los frentes populares, una idea que, en su opinión, debería materializarse primero en Cataluña y luego proyectarse al ámbito estatal.
«Nosotros intentaremos convencer a la dirección de ERC, a las bases de ERC, de que en el año 2027 todas las fuerzas a la izquierda del PSC, es decir, Comuns, CUP, Esquerra, comunistas, todos deberíamos ir en una misma candidatura», afirmó también en Hora 25. El objetivo sería repetir esa experiencia en las elecciones catalanas de 2028.
Sin embargo, el propio Tardá identificó uno de los principales obstáculos: la resistencia de las direcciones de los partidos a salir de su ‘zona de confort. «Es cierto que salir de las zonas de confort cuesta. No tiene sentido que un votante que vota la CUP, Comuns, Esquerra o comunistas en Cataluña hoy día tengan que optar por listas distintas», sostuvo.
Pese a esta defensa del frente popular, la realidad política es que la propuesta de Rufián no cuenta con el respaldo explícito ni de la cúpula de ERC ni del espacio de Sumar, inmerso además en sus propias tensiones internas. Esta falta de apoyos deja al dirigente republicano en una posición delicada.
Su apuesta estratégica, concebida como un movimiento para reordenar el espacio de la izquierda y frenar a la derecha, puede terminar reforzando la idea de que su papel pasa, de nuevo, por centrarse en liderar a ERC en Barcelona y no por encabezar una reconfiguración más amplia del bloque progresista.

Tardá dejó clara la sintonía política con Rufián durante la entrevista en la SER. «Yo coincido totalmente con Gabriel Rufián. Él coincide conmigo. Él está muy preocupado y hay que agradecerle el rol que está teniendo en el Congreso».
El exdiputado fue tajante al rechazar cualquier equidistancia entre socialistas y populares. «Considerar que son idénticos el PP y el PSOE es de un reduccionismo intelectual y un infantilismo político extraordinario», afirmó en antena. Y añadió que a la izquierda le interesa que el PSOE pueda revalidar el actual escenario parlamentario, aunque con una correlación de fuerzas más favorable a las formaciones progresistas.
EL FUTURO
ERC con Oriol Junqueras al frente rechazará el proyecto y también lo van a desechar en el espacio de Sumar y Podemos, que preparan sus propias candidaturas estatales. Estas calabazas condenan a Rufián a volver a liderar a los republicanos, si es que no se atreve a fundar su propio proyecto.
Esta última posibilidad es la que hace que ERC le siga avalando a pesar de que Rufián, desde hace tiempo, no sigue la línea política marcada por los republicanos. El exceso de foco en Madrid le ha convertido en un outsider dentro de su partido.





