Cristina Piaget llega a ‘GH Dúo 4’ como uno de esos nombres que obligan a levantar la ceja y a preguntarse qué hace alguien con una trayectoria tan particular entrando en la casa más vigilada de la televisión. Su fichaje no es casual ni responde solo a la sorpresa fácil, sino a esa estrategia tan reconocible de Zeppelin y Mediaset de mezclar perfiles muy distintos para darle al formato nuevas capas de interés.
El estreno de esta cuarta edición por parejas se presenta como una prueba de fuego y, entre concursantes más habituales del universo reality, Cristina Piaget destaca precisamente por no encajar del todo en ese molde. Su pasado profesional, su edad y su recorrido vital la sitúan en un lugar diferente, casi inesperado, y eso es justo lo que convierte su participación en algo atractivo. Para entender por qué su presencia puede marcar la diferencia, te mostramos algunas de las diferentes etapas de su vida.
1Una vocación artística que empezó antes de la fama
Mucho antes de que su nombre apareciera ligado a pasarelas internacionales o ahora a programas de televisión, Cristina Piaget ya apuntaba maneras en el terreno artístico. Desde niña mostró una sensibilidad especial por la expresión corporal y el movimiento, una inquietud que la llevó a formarse en el Real Conservatorio de Danza Clásica de Madrid cuando apenas había dejado atrás la infancia.
Aunque la danza no terminó convirtiéndose en su profesión principal, sí fue una base fundamental en su forma de entender el trabajo creativo y el sacrificio que exige. Cristina Piaget siempre ha reconocido que esa etapa le enseñó constancia y carácter, dos rasgos que ahora, décadas después, pueden resultar clave en un formato tan exigente como ‘GH Dúo’, donde la convivencia y la presión constante ponen a prueba incluso a los más curtidos.






