El agua de okra se ha empezado a escuchar mucho en vídeos virales y recomendaciones que prometen pequeños cambios con grandes resultados. No es una bebida nueva, pero sí una tendencia reciente en países como Estados Unidos, donde se ha convertido en una alternativa más a las ya conocidas mezclas de agua con limón o con pepino, tan habituales en Europa. Su apariencia puede resultar extraña al principio, pero detrás de ese tono turbio se esconde una hortaliza con una larga historia culinaria.
El agua de okra parte de un ingrediente poco común en muchas cocinas, la okra o quimbombó, una verdura tropical de origen africano con forma de pimiento verde. Aunque en gastronomía suele utilizarse en guisos y salteados, ahora se presenta en versión líquida como una infusión casera que despierta curiosidad y también escepticismo. La pregunta es: ¿qué ocurre realmente en el cuerpo cuando se incorpora a la rutina diaria?
1Qué es el agua de okra y cómo se prepara
El agua de okra se elabora de forma sencilla, aunque requiere algo de paciencia. Según explica el medio Parade, basta con remojar varias vainas de okra en agua durante unas 24 horas, tiempo suficiente para que la hortaliza libere parte de su savia y de sus compuestos solubles. El resultado es una bebida de textura ligeramente viscosa, algo que sorprende a quienes la prueban por primera vez.
Tracey Brigman, dietista y profesora de la Universidad de Georgia, recomienda limpiar bien las vainas, cortarlas para exponer el interior y dejarlas en una o dos tazas de agua natural durante la noche en el refrigerador. Al día siguiente, se cuela la mezcla y se exprime la okra para aprovechar lo que queda en su interior.






