El agua de okra se ha empezado a escuchar mucho en vídeos virales y recomendaciones que prometen pequeños cambios con grandes resultados. No es una bebida nueva, pero sí una tendencia reciente en países como Estados Unidos, donde se ha convertido en una alternativa más a las ya conocidas mezclas de agua con limón o con pepino, tan habituales en Europa. Su apariencia puede resultar extraña al principio, pero detrás de ese tono turbio se esconde una hortaliza con una larga historia culinaria.
El agua de okra parte de un ingrediente poco común en muchas cocinas, la okra o quimbombó, una verdura tropical de origen africano con forma de pimiento verde. Aunque en gastronomía suele utilizarse en guisos y salteados, ahora se presenta en versión líquida como una infusión casera que despierta curiosidad y también escepticismo. La pregunta es: ¿qué ocurre realmente en el cuerpo cuando se incorpora a la rutina diaria?
3Quiénes deberían evitar el agua de okra
No todo el mundo responde igual a este tipo de preparaciones. Marianna Dineen, dietista y fundadora de Elemento Health, advierte que las personas alérgicas a la okra deberían evitar el agua de okra por completo, porque aunque parezca inofensiva, sigue conteniendo compuestos del alimento original.
Gianna Totillo, también dietista, añade que quienes tienen problemas digestivos o siguen una dieta baja en FODMAP deberían pensárselo dos veces. La okra contiene fructanos y carbohidratos fibrosos que pueden provocar molestias intestinales. Como ocurre con muchas tendencias de bienestar, el agua de okra no es una solución universal, sino una opción más que conviene valorar con sentido común y, si es necesario, con la orientación de un profesional.






