El rincón secreto de Castellón donde las torres medievales conducen a un embalse de aguas turquesas

En el interior de Castellón, entre torres medievales y calles tranquilas, encontramos un camino casi inesperado que conduce hasta un embalse de aguas turquesas, con una mezcla perfecta de historia y naturaleza.

Castellón esconde lugares que sorprenden sin necesidad de grandes reclamos, rincones donde la historia y la naturaleza se dan la mano de forma sencilla y muy fácil de entender. En el interior de la provincia, lejos del turismo masivo, hay pueblos que conservan su esencia y ofrecen planes completos en muy poco espacio, donde no hace falta correr ni planificar demasiado, basta con dejarse llevar.

Castellón muestra uno de esos ejemplos en un pueblo donde las torres medievales marcan el horizonte y los caminos conducen, casi sin avisar, a un embalse de aguas turquesas. Hablamos de Onda, un lugar que combina patrimonio, cerámica y paisaje natural, y que permite pasar del casco histórico a la montaña o al agua en cuestión de minutos.

1
Un pueblo construido alrededor de su castillo

“Entrada al castillo”. Fuente: Wikipedia

Castellón tiene en Onda uno de sus perfiles más reconocibles. El castillo, de origen andalusí, se alza sobre una colina y domina todo el pueblo con sus más de treinta torres todavía en pie. Aunque la leyenda hablaba de cientos de torres, la realidad ya impresiona por sí sola y ayuda a entender la importancia estratégica que tuvo este enclave durante siglos.

Publicidad

Desde lo alto se observa cómo el casco urbano se adapta a la ladera, con calles estrechas, casas blancas y fachadas decoradas con cerámica. Castellón se entiende aquí a través de su pasado medieval, con barrios antiguos que conservan arcos, patios y rincones que invitan a caminar despacio y mirar alrededor.

Atrás
Publicidad
Publicidad