Blanca García-Orea, nutricionista: «El agua con gas ayuda a eliminar gases y reducir la hinchazón abdominal”

El agua con gas muchas veces pasa desapercibida, o se cree que no es tan sana para el cuerpo como el agua normal. Sin embargo, muchos expertos afirman que tomarla de vez en cuando y en el momento adecuado puede ser beneficioso para el sistema digestivo.

El agua con gas ha pasado de ser una opción puntual en una comida especial a convertirse en una elección habitual para muchas personas en su día a día, ya sea por su sabor, por esa sensación refrescante o porque creen que ayuda a hacer mejor la digestión. En los supermercados cada vez ocupa más espacio y en los bares ya no sorprende que alguien la pida en lugar del agua sin gas, lo que abre una pregunta bastante común, si realmente es tan buena como parece o si conviene tomarla con más cabeza de lo que solemos pensar.

Esto, además, no deja de ser agua, algo esencial para el cuerpo y para funciones tan básicas como hidratarse bien, eliminar toxinas, ayudar a los riñones y mantener el organismo en equilibrio. La Organización Mundial de la Salud recomienda beber entre dos y dos litros y medio al día, pero cuando entran en juego las burbujas surgen dudas, si sienta bien a todo el mundo, si hincha más o si de verdad puede ayudar a la digestión, cuestiones a las que responde la nutricionista Blanca García-Orea con un mensaje claro y fácil de entender.

3
Quiénes deben tener más cuidado con este tipo de agua

“No beber si no reaccionas bien al gas”. Fuente: Freepik

El agua con gas no es mala en sí, pero no todas las personas reaccionan igual, pues quienes tienen tendencia a la inflamación, al reflujo o a molestias digestivas frecuentes pueden notar que las burbujas les juegan una mala pasada si se exceden. En estos casos conviene observar cómo responde el cuerpo y ajustar la cantidad o incluso evitarla en determinados momentos del día.

Aun así, con moderación, Blanca García-Orea da luz verde a el agua con gas como una opción válida dentro de una dieta equilibrada. No sustituye al agua sin gas, que sigue siendo la base de una buena hidratación, pero puede ser un aliado puntual para mejorar la digestión y aliviar molestias, siempre desde el sentido común y sin olvidar que, en nutrición, casi nunca más es mejor.

Siguiente
Publicidad
Publicidad