El colesterol se ha convertido en una de esas palabras que muchos escuchan en la consulta médica y prefieren no volver a oír hasta la siguiente analítica. Está ahí, silencioso, influyendo en la salud del corazón y de los vasos sanguíneos, muy ligado a lo que comemos cada día y a pequeños hábitos que a veces parecen insignificantes. No hace falta hacer cambios radicales para empezar a cuidarlo, en muchos casos basta con ajustar detalles cotidianos que pasan desapercibidos.
El colesterol alto no aparece de la noche a la mañana y tampoco se corrige solo con fuerza de voluntad durante una semana. Por eso resulta interesante que los expertos pongan el foco en gestos sencillos y realistas, como lo que comemos a media mañana. Según la Fundación Británica del Corazón, hay un alimento concreto que, tomado cada día alrededor de las 11, puede ayudar a mantenerlo a raya, controlar la tensión y, de paso, favorecer la pérdida de peso sin grandes sacrificios.
2El tentempié de las 11 que marca la diferencia
El colesterol también está muy relacionado con el sobrepeso y con esos pequeños antojos que aparecen antes de la comida. A media mañana, cuando el hambre aprieta, es habitual recurrir a galletas o bollería que sacian poco y disparan el azúcar en sangre. Ese sube y baja acaba pasando factura tanto al peso como a la salud cardiovascular.
Aquí es donde entra en juego el plátano, pues según la Fundación Británica del Corazón, cambiar ese tentempié por una pieza de fruta, especialmente un plátano, puede ser clave, ya que este aporta energía sostenida, ayuda a llegar mejor a la comida y evita picos de azúcar innecesarios. Además, su contenido en fibra contribuye a que el colesterol no se absorba tan rápido, algo fundamental para mantenerlo bajo control con el paso del tiempo.





