El colesterol se ha convertido en una de esas palabras que muchos escuchan en la consulta médica y prefieren no volver a oír hasta la siguiente analítica. Está ahí, silencioso, influyendo en la salud del corazón y de los vasos sanguíneos, muy ligado a lo que comemos cada día y a pequeños hábitos que a veces parecen insignificantes. No hace falta hacer cambios radicales para empezar a cuidarlo, en muchos casos basta con ajustar detalles cotidianos que pasan desapercibidos.
El colesterol alto no aparece de la noche a la mañana y tampoco se corrige solo con fuerza de voluntad durante una semana. Por eso resulta interesante que los expertos pongan el foco en gestos sencillos y realistas, como lo que comemos a media mañana. Según la Fundación Británica del Corazón, hay un alimento concreto que, tomado cada día alrededor de las 11, puede ayudar a mantenerlo a raya, controlar la tensión y, de paso, favorecer la pérdida de peso sin grandes sacrificios.
3El plátano, aliado del corazón y la tensión
El colesterol no es el único beneficiado cuando se incluye el plátano en la rutina diaria. Esta fruta es rica en potasio, un mineral esencial para regular la presión arterial. De hecho, varios estudios señalan que aumentar la ingesta de potasio a través de alimentos naturales puede ser más eficaz para reducir la tensión que simplemente eliminar la sal de la dieta.
Dos plátanos pequeños al día aportan alrededor de un gramo de potasio, una cantidad suficiente para ayudar a relajar los vasos sanguíneos y facilitar que el colesterol no pase tan rápido al torrente sanguíneo. No se trata de una solución milagrosa, pero sí de un gesto sencillo, fácil de mantener y al alcance de cualquiera. A veces, cuidar el corazón empieza con algo tan simple como elegir bien qué comer a las 11 de la mañana.





