Lidl sorprende en plena ola de frío polar con un radiador de aceite que promete calentar tu hogar sin destrozar la economía doméstica. Desde el viernes 9 de enero de 2026, la cadena alemana comercializa este aparato de la marca Tronic por solo 34,99 euros, un precio que lo convierte en una de las opciones más asequibles del mercado.
Con temperaturas bajo cero azotando gran parte de España, este radiador llega en el momento preciso para quienes buscan un extra de calor sin comprometer su bolsillo. A diferencia de los calefactores convencionales que resecan el ambiente y consumen energía de forma continua, el sistema de aceite térmico distribuye el calor de manera uniforme y lo conserva durante mucho tiempo incluso tras desconectarse.
Siete aletas que marcan la diferencia en eficiencia
El radiador Tronic de 1.500 W de potencia cuenta con siete elementos calefactables que aumentan significativamente la superficie de emisión de calor. Esta característica técnica resulta fundamental para lograr un calentamiento más rápido y homogéneo de las estancias, evitando esos molestos puntos fríos que obligan a subir constantemente la temperatura.
El aparato incorpora un termostato regulable sin escalonamientos que permite ajustar la temperatura de forma continua según las necesidades del momento. Además, ofrece tres niveles de potencia seleccionables: 600, 900 y 1.500 W, lo que facilita adaptar el consumo a cada situación concreta sin derrochar energía innecesariamente.
La gran ventaja del aceite térmico frente a otros sistemas radica en su capacidad para liberar calor de forma progresiva y mantenerlo durante más tiempo. Esto se traduce en ciclos de encendido más cortos y, por tanto, en un consumo eléctrico notablemente inferior al de los radiadores convencionales que deben permanecer activos constantemente para mantener la temperatura.
Seguridad y movilidad sin complicaciones técnicas
El diseño del radiador Tronic prioriza tanto la seguridad como la facilidad de uso en el día a día:
✓ Protección antivuelco con desconexión automática que se activa si el aparato se inclina o cae
✓ Sistema contra sobrecalentamiento que apaga el radiador si detecta temperaturas excesivas
✓ Cuatro ruedas multidireccionales que permiten trasladarlo sin esfuerzo entre habitaciones
✓ Asa integrada para un agarre cómodo y seguro durante el transporte
✓ Recogecables incorporado de 180 cm que mantiene el orden cuando no está en uso
Esta combinación de características de seguridad supone una ventaja decisiva frente a las estufas de gas, que exigen ventilación constante y presentan riesgos de intoxicación. Tampoco genera cenizas ni requiere instalaciones complejas como las chimeneas de pellets, lo que lo convierte en una solución práctica e inmediata.
El radiador mide aproximadamente 33 x 55,5 x 24 cm y está fabricado en acero y plástico, materiales resistentes que garantizan durabilidad. Su funcionamiento resulta extremadamente sencillo: basta con enchufarlo, seleccionar el nivel de potencia deseado y ajustar el termostato.
Alternativa económica a los sistemas tradicionales
Por 34,99 euros, este radiador de aceite se posiciona como una de las alternativas más económicas para combatir el frío invernal sin hipotecar la factura eléctrica. La disponibilidad en tiendas físicas de Lidl comenzó el 9 de enero, aunque también puede adquirirse a través de la web oficial de la cadena.
Comparado con otros sistemas de calefacción, la relación calidad-precio resulta difícil de superar. Los radiadores de aceite de marcas reconocidas con características similares rondan los 60-80 euros, mientras que alternativas de nueve elementos en otras cadenas como MediaMarkt se sitúan en 39,99 euros. El modelo de Lidl ofrece prestaciones equivalentes a un coste inferior.
La eficiencia energética del sistema de aceite térmico permite reducir los tiempos de funcionamiento necesarios para mantener una temperatura confortable. Esto se traduce en un ahorro mensual en la factura que puede superar el 30% respecto a calefactores eléctricos tradicionales, amortizando la inversión inicial en apenas dos o tres meses de uso intensivo durante los meses más fríos del año.
Inercia térmica que conserva el calor por horas
El sistema de convección natural del radiador aprovecha al máximo la propiedad del fluido térmico para mantener la temperatura estable durante periodos prolongados. Una vez alcanzada la temperatura deseada, el aparato puede apagarse y seguir emitiendo calor residual durante 20-30 minutos adicionales sin consumir electricidad.
Este fenómeno de inercia térmica supone la principal ventaja competitiva frente a los convectores eléctricos o halógenos que dejan de calentar en el instante que se desconectan. Para espacios de 15-20 metros cuadrados, el radiador de siete aletas resulta suficiente para mantener una temperatura confortable entre 20-22 grados centígrados.
El modelo Tronic incluye además protecciones homologadas según normativa europea, garantizando seguridad eléctrica clase II y aislamiento doble. Estas certificaciones resultan fundamentales para evitar sustos con instalaciones antiguas o enchufes sin toma de tierra, una situación habitual en viviendas construidas antes de los años 90 que aún no han actualizado su red eléctrica.








