El Dr. Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva en la Universidad de Navarra y epidemiólogo reconocido internacionalmente, acaba de lanzar una advertencia que incomoda sobre el vino a gran parte de la población española. En 2025, mientras lidera el ensayo clínico UNATI financiado por el Consejo Europeo de Investigación, sus palabras resuenan con contundencia: no existe evidencia científica sólida que justifique el consumo de alcohol en personas jóvenes, ni siquiera en cantidades mínimas. Lo que durante décadas se ha vendido como saludable podría ser, en realidad, un riesgo silencioso.
A sus 68 años, Martínez-González no se limita a repetir mantras preventivos, sino que pone sobre la mesa una realidad incómoda: los estudios que han ensalzado los beneficios del consumo moderado de alcohol son, en su mayoría, de tipo observacional y carecen de la rigurosidad de los ensayos clínicos aleatorizados. Por ello, su mensaje es claro y directo: «A una persona menor de 35 años le diría que lo deje, aunque solo tome una copa».
El mayor ensayo sobre alcohol en Europa
El estudio UNATI representa un punto de inflexión en la investigación sobre consumo de alcohol y salud cardiovascular. Con más de 10.000 participantes de entre 50 y 75 años que ya consumen alcohol habitualmente, este ensayo clínico aleatorizado busca determinar si la abstención total es más beneficiosa que el consumo moderado dentro del marco de la Dieta Mediterránea. España se posiciona así como líder europeo en una investigación que podría redefinir las guías de salud pública para las próximas décadas.
El diseño del ensayo es revolucionario porque no incluye a personas abstemias, sino a bebedores habituales que consumen al menos tres unidades de alcohol semanales. Durante cuatro años, un grupo recibirá consejos orientados a la moderación y otro a la abstención, sin imposiciones obligatorias. Martínez-González subraya que el objetivo no es justificar el consumo, sino aportar datos fiables en un contexto donde más del 70% de la población española bebe regularmente y las decisiones se toman sin evidencia experimental robusta.
La verdad que nadie quiere aceptar
✓ Las personas menores de 35 años no obtienen ningún beneficio del alcohol y solo asumen riesgos como daños hepáticos y problemas de salud mental
✓ Los estudios observacionales previos no pueden establecer relaciones causales entre consumo moderado y protección cardiovascular
✓ El alcohol es una sustancia adictiva que dificulta mantener patrones de consumo verdaderamente moderados a largo plazo
✓ Incluso una sola copa de vino debería evitarse en población joven según la recomendación del epidemiólogo
La presentación del estudio en Roma 2025 acaparó la atención de la comunidad científica internacional. Martínez-González, quien previamente lideró los prestigiosos ensayos PREDIMED y PREDIMED Plus con más de 14.000 participantes, reconoce que existe un vacío científico importante: «Todos los estudios sobre alcohol son de tipo observacional, necesitamos evidencia experimental». Esta afirmación desafía décadas de mensajes tranquilizadores sobre la copita de vino diaria que tantos españoles consideran parte de su rutina saludable.
Circunstancias restringidas y población de riesgo
El investigador matiza que, en algunas circunstancias muy restringidas, el consumo moderado de alcohol podría no ser perjudicial, pero solo si se hace durante las comidas como parte del patrón alimentario mediterráneo y limitado a dos vasitos de vino como máximo. Sin embargo, esta posibilidad se restringe a personas de mediana edad sin factores de riesgo, nunca a jóvenes ni a quienes presentan vulnerabilidades específicas. El problema radica en que la mayoría de los españoles sobrestima lo que considera «consumo moderado» y descubre, al calcular las unidades semanales, que ya se encuentra en niveles perjudiciales.
Los resultados definitivos del ensayo UNATI no llegarán hasta 2028, pero la postura del Dr. Martínez-González ya marca un cambio de paradigma. Mientras la industria del vino y gran parte de la población continúan aferrándose a la idea de los beneficios cardiovasculares, la verdad científica avanza lentamente desmantelando creencias arraigadas durante décadas. España tiene ahora la oportunidad histórica de liderar la investigación sobre alcohol como lo hizo con la Dieta Mediterránea, pero esta vez la conclusión podría ser mucho menos complaciente con los hábitos de consumo tradicionales.
El debate que divide a la comunidad científica
La posición de Martínez-González no está exenta de controversia dentro de la propia comunidad médica. Algunos investigadores defienden que los polifenoles del vino tinto, especialmente el resveratrol, podrían ofrecer protección contra el daño arterial y mejorar los niveles de colesterol HDL. Sin embargo, las investigaciones preliminares sobre estos compuestos no han sido confirmadas por ensayos clínicos de alta calidad hasta la fecha. El epidemiólogo insiste en que España debe llevar el liderazgo en este debate crucial sobre estilos de vida, igual que lo hizo al demostrar los beneficios del aceite de oliva virgen extra y los frutos secos.
La advertencia del Dr. Martínez-González representa un punto de inflexión en cómo España aborda la relación entre alcohol y salud. Su mensaje, respaldado por décadas de investigación en nutrición y medicina preventiva, desafía narrativas cómodas y obliga a replantear consejos que se han dado durante generaciones. Mientras llegan los resultados definitivos del estudio UNATI, su recomendación es inequívoca: si eres joven, deja el alcohol; si eres mayor y bebes, prepárate para recibir evidencia científica sólida que podría cambiar tu percepción para siempre.








