Blanca Romero vuelve a la ficción en un momento en el que todo parece encajarle, con una calma distinta, más segura, más consciente, y con esa sensación de estar exactamente donde quiere estar. La actriz y modelo atraviesa una etapa luminosa tanto en lo profesional como en lo personal, algo que no oculta y que se le nota en cada palabra cuando habla de este regreso que llega sin ansiedad y sin urgencias, pero cargado de ilusión.
Ahora, se muestra agradecida, serena y, al mismo tiempo, con esa energía un punto caótica que siempre la ha definido. A las puertas del estreno de ‘Pura Sangre’ en Telecinco, la asturiana disfruta de sus hijos, de un presente emocional estable y de una carrera que vuelve a coger impulso justo cuando ella siente que tiene algo que contar, algo que ofrecer y, sobre todo, ganas reales de hacerlo.
2Blanca Romero, Alicia Hermida y los nuevos roles
En ‘Pura Sangre’, Blanca Romero se mete en la piel de Alicia Hermida, una guardia civil del Seprona, un personaje con autoridad, firmeza y una humanidad muy marcada. Para construirlo, se documentó, visitó instalaciones reales y tiró de su propia memoria emocional, esa que ha ido acumulando con los años y que ahora juega a su favor en pantalla.
Además, el personaje supone un paso importante al abordar abiertamente la homosexualidad dentro de la Guardia Civil, algo poco habitual en la ficción española. Blanca Romero celebra que la historia no se quede en lo superficial y que trate temas como el deseo de maternidad desde un lugar complejo, sin clichés ni discursos forzados. Para ella, interpretar a una mujer que quiere dejar huella, aunque no tenga claro el porqué, fue uno de los mayores retos del proyecto.






