Blanca Romero vuelve a la ficción en un momento en el que todo parece encajarle, con una calma distinta, más segura, más consciente, y con esa sensación de estar exactamente donde quiere estar. La actriz y modelo atraviesa una etapa luminosa tanto en lo profesional como en lo personal, algo que no oculta y que se le nota en cada palabra cuando habla de este regreso que llega sin ansiedad y sin urgencias, pero cargado de ilusión.
Ahora, se muestra agradecida, serena y, al mismo tiempo, con esa energía un punto caótica que siempre la ha definido. A las puertas del estreno de ‘Pura Sangre’ en Telecinco, la asturiana disfruta de sus hijos, de un presente emocional estable y de una carrera que vuelve a coger impulso justo cuando ella siente que tiene algo que contar, algo que ofrecer y, sobre todo, ganas reales de hacerlo.
3La plenitud personal y su mirada al futuro
Más allá de la serie, Blanca Romero atraviesa un momento vital en el que se siente en paz con las decisiones tomadas. Habla con naturalidad de la maternidad, de la menopausia y del paso del tiempo, sin dramatismos ni nostalgia, aceptando cada etapa como parte del camino. Ya no se plantea volver a ser madre, pero sí disfruta de los niños, de los afectos y de una vida que siente plena.
Tras su experiencia como presentadora en ‘Next Level Chef’, reconoce que se sintió cómoda, auténtica y muy ella, y no descarta repetir si llega una segunda temporada. A las polémicas, dice, les tiene poca paciencia y mucha distancia, una habilidad que ha aprendido desde joven y que ahora le permite centrarse en lo importante. Por ahora, está ilusionada, enamorada de la vida y abierta a lo que venga, convencida de que aún le quedan muchas versiones de sí misma por descubrir, y eso, confiesa, es lo que más le gusta de este momento.






