Los carbohidratos llevan décadas ocupando el centro de nuestra alimentación cotidiana, y están presentes tanto en desayunos, como en comidas y cenas casi sin que nos demos cuenta. Pan, pasta, arroz, cereales, productos “light” y ultraprocesados se han convertido en habituales bajo la promesa de que eran la base de una dieta equilibrada y la principal fuente de energía del cuerpo. Sin embargo, cada vez más voces dentro de la nutrición empiezan a cuestionar ese mensaje que hemos dado por válido durante años.
Los carbohidratos, tal y como los hemos consumido en las últimas décadas, están ahora en el punto de mira de expertos como Laura Salud, nutricionista y farmacéutica, quien dice que nunca habíamos tenido tanta comida disponible y, al mismo tiempo, nunca habíamos estado tan malnutridos. Una paradoja que se refleja en el aumento constante de enfermedades metabólicas y en una sensación generalizada de cansancio, inflamación y falta de energía.
2Es necesario buscar otras opciones de energía
Uno de los mensajes más claros de Laura Salud es que los carbohidratos no son imprescindibles en la cantidad en la que los consumimos. El cuerpo humano, explica, está perfectamente diseñado para usar también la grasa como fuente de energía, y de hecho lo hace de forma más estable cuando no depende únicamente del azúcar. El problema aparece cuando abusamos de los carbohidratos y el organismo se acostumbra a funcionar solo con ellos.
En ese contexto, reducir los carbohidratos y aumentar las grasas saludables y las proteínas de calidad permite recuperar lo que se conoce como flexibilidad metabólica. Esto se traduce en una energía más constante, menos picos de hambre, mayor sensación de saciedad y una claridad mental que muchas personas dicen no haber sentido antes. No se trata de eliminar los carbohidratos, insiste la experta, sino de aprender a utilizarlos según las necesidades reales del cuerpo.






