Los carbohidratos llevan décadas ocupando el centro de nuestra alimentación cotidiana, y están presentes tanto en desayunos, como en comidas y cenas casi sin que nos demos cuenta. Pan, pasta, arroz, cereales, productos “light” y ultraprocesados se han convertido en habituales bajo la promesa de que eran la base de una dieta equilibrada y la principal fuente de energía del cuerpo. Sin embargo, cada vez más voces dentro de la nutrición empiezan a cuestionar ese mensaje que hemos dado por válido durante años.
Los carbohidratos, tal y como los hemos consumido en las últimas décadas, están ahora en el punto de mira de expertos como Laura Salud, nutricionista y farmacéutica, quien dice que nunca habíamos tenido tanta comida disponible y, al mismo tiempo, nunca habíamos estado tan malnutridos. Una paradoja que se refleja en el aumento constante de enfermedades metabólicas y en una sensación generalizada de cansancio, inflamación y falta de energía.
3Reeducar la mirada sobre los carbohidratos y las grasas
La propuesta de Laura Salud pasa por un cambio profundo en la educación nutricional. Más allá de contar calorías o seguir dietas restrictivas, el objetivo debería ser entender cómo funciona el metabolismo y qué alimentos lo favorecen. En su planteamiento general, los carbohidratos ocuparían un lugar mucho más reducido, alrededor del cinco por ciento, frente a un mayor protagonismo delas grasas y las proteínas.
En este nuevo enfoque también se desmonta el miedo histórico a las grasas naturales, como el aceite de oliva virgen extra, aguacate, frutos secos o pescado azul que vuelven a ocupar el lugar que nunca debieron perder, ya que son esenciales para el cerebro, las hormonas y la energía celular. La clave está en diferenciar entre grasas reales y grasas industriales, del mismo modo que no todos los carbohidratos son iguales ni tienen el mismo impacto en la salud.






