La empresa Balears Cambio de Tercio, liderada por Francisco D’Agostino y el matador Javier Conde, ha confirmado que presentará su programación completa para la temporada 2026 durante una gala especial que se celebrará en febrero. El acto servirá como punto de partida oficial para un nuevo año taurino que buscará consolidar los éxitos recientes y seguir construyendo una propuesta sólida, participativa y con visión de futuro.
Durante el evento se darán a conocer todos los carteles de la temporada, así como el elenco ganadero y un amplio programa de promociones especiales, muchas de ellas orientadas a fomentar la afición entre los jóvenes y nuevos públicos. La intención de los organizadores es reforzar la cercanía con la afición balear y responder a una demanda creciente de transparencia y planificación anticipada.
En la temporada 2026 se mantendrán los pilares que han dado forma al proyecto desde su inicio: identidad torista en la plaza de Inca, combinaciones con figuras en la monumental de Muro y una estructura de calendario que favorezca la asistencia. Las fechas elegidas abarcarán los meses de marzo, mayo, junio y septiembre, apostando por un modelo que combine tradición y dinamismo.
La gala servirá también como punto de encuentro entre profesionales del sector, medios de comunicación y aficionados, subrayando el compromiso de Balears Cambio de Tercio con una tauromaquia integrada en la vida cultural de las islas. El objetivo, según los impulsores del proyecto, es que el aficionado sea protagonista y que la Fiesta tenga la visibilidad y el respeto que merece en el panorama balear.
Un 2025 histórico como punto de partida
La temporada que ahora concluye ha marcado un antes y un después para la tauromaquia en Mallorca. En 2025, la empresa de Francisco D’Agostino y Javier Conde logró reabrir la plaza de toros de Muro tras ocho años cerrada, colgando el cartel de «No hay billetes» en varias ocasiones. Asimismo, Inca confirmó su nuevo perfil como plaza de referencia con una identidad propia y un aficionado entregado.
Eventos como la corrida histórica de septiembre en Muro o el exitoso festival de diciembre no solo demostraron el poder de convocatoria del proyecto, sino también su capacidad para devolver la ilusión taurina a las islas. La fórmula de programación anticipada, promoción activa y respeto por el público ha comenzado a dar frutos visibles.
Con la vista puesta en 2026, Francisco D’Agostino y su equipo apuestan ahora por un salto cualitativo. La cita de febrero no será solo un anuncio de fechas y nombres: será la confirmación de un modelo de gestión que ha devuelto el pulso taurino a Baleares.






