Portugal se ha consolidado como destino prioritario para inversores españoles que buscan una segunda residencia o cambio de vida permanente. La Costa Vicentina, en la región del Alentejo portugués, emerge como alternativa asequible frente al saturado Algarve o las caras zonas metropolitanas de Lisboa y Oporto.
Este tramo litoral que se extiende desde Odeceixe hasta el extremo suroeste cerca del Cabo de San Vicente ofrece 100 kilómetros de costa protegida por el Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina, con precios medios de vivienda que rondan los 113.000 euros en el Alentejo frente a los 342.000 del Algarve o los 371.000 de Lisboa.
Por qué los españoles eligen la Costa Vicentina
La proximidad geográfica resulta determinante para los compradores procedentes de España, especialmente andaluces y extremeños que llegan en apenas dos horas desde la frontera. El Alentejo litoral conserva un carácter auténtico con pueblos como Zambujeira do Mar, Odeceixe o Vila Nova de Milfontes donde el turismo masivo aún no ha transformado la fisonomía urbana. Las ventajas fiscales que Portugal ofrece a emprendedores y residentes extranjeros suman atractivo adicional a la ecuación inmobiliaria.
La región presenta un diferencial de precio del 50% inferior a la media nacional portuguesa, situándose como la zona más económica del país para adquirir propiedad. El estilo de vida relajado, la gastronomía basada en producto local y las temperaturas suaves durante todo el año completan el perfil de este destino emergente. Los compradores valoran especialmente la sensación de exclusividad que todavía transmite un litoral donde las playas permanecen prácticamente desiertas incluso en temporada alta.
Características del mercado inmobiliario costero
El precio medio de una casa en el Alentejo alcanzó los 113.329 euros en 2024, mientras que propiedades similares en el área metropolitana de Lisboa superaban los 371.000 euros. La oferta incluye desde viviendas tradicionales alentejanas para rehabilitar hasta construcciones modernas con vistas al Atlántico en localidades como Aljezur o São Teotónio. Las casas junto al mar requieren inversiones mínimas de 400.000 euros, aunque desplazándose 15-20 minutos hacia el interior los precios descienden hasta los 300.000 euros por propiedades de calidad similar.
Las transacciones inmobiliarias en el Alentejo representaron solo el 5% del total nacional durante 2024, evidenciando que se trata de un mercado incipiente con amplio margen de crecimiento. Los compradores extranjeros aprecian particularmente las construcciones con terreno amplio, piscina y cercanía a playas como Praia do Beliche, Praia de Castelejo o Praia da Bordeira. El proceso de adquisición resulta ágil gracias a la simplificación administrativa implementada por las autoridades portuguesas, que permite completar la compraventa en plazos inferiores a tres meses.
Atractivos naturales y calidad de vida
El Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina protege ecosistemas únicos con acantilados de hasta 156 metros, sistemas dunares, marismas y arrecifes coralinos como el de Carrapateira. Las actividades al aire libre como senderismo, surf, escalada o parapente forman parte del día a día de los residentes en esta franja litoral. La insolación anual se sitúa entre las más elevadas de Europa, mientras que las aguas atlánticas mantienen temperaturas frescas que atraen a surfistas de todo el continente.
Los pueblos costeros mantienen arquitectura tradicional con calles empedradas, plazas tranquilas y restaurantes familiares especializados en pescado fresco y marisco. La densidad de población permanece baja durante todo el año, garantizando tranquilidad incluso en los meses estivales cuando algunas localidades multiplican por tres o cuatro su censo habitual. Las infraestructuras sanitarias y educativas se concentran en núcleos como Odemira o Lagos, accesibles en menos de 30 minutos desde cualquier punto de la costa.
Perspectivas de revalorización inmobiliaria
Los expertos inmobiliarios consideran la Costa Vicentina la segunda mejor región de Portugal para adquirir vivienda unifamiliar después del corredor Mafra-Peniche, anticipando crecimientos de valor superiores al 40% en los próximos cinco años. El desarrollo controlado que impone la protección medioambiental del parque natural actúa como garantía contra la masificación urbanística que depreció otras zonas costeras portuguesas. La región Norte de Portugal concentra el 30% de las transacciones nacionales, pero el Alentejo experimenta el mayor incremento porcentual interanual en compraventas con un crecimiento del 18% en 2024.








