Madrid lleva tiempo demostrando que no solo se come bien, sino que se come con curiosidad, con técnica y con una mirada abierta al mundo. En una ciudad donde conviven tabernas centenarias con propuestas vanguardistas, la gastronomía se ha convertido en una forma de viajar sin hacer la maleta, de cruzar fronteras a través del plato y de dejarse llevar por sabores que cuentan historias lejanas.
En ese contexto, Madrid esconde lugares donde esa idea se lleva un paso más allá, restaurantes que no se conforman con fusionar cocinas, sino que construyen un relato propio a partir de experiencias, recuerdos y productos de distintos países. Uno de esos espacios es Kuoco, un restaurante que propone un viaje sensorial completo y que ha sabido hacerse un hueco entre los grandes nombres de la escena gastronómica madrileña.
2Madrid, Asia, América y el Mediterráneo en un solo menú
La carta y el menú degustación Attraverso son el reflejo más claro de esa cocina viajera. En Madrid no es habitual encontrar un recorrido tan libre y tan coherente al mismo tiempo. A lo largo de doce pases, el comensal atraviesa Asia, Perú, México, la India o el Mediterráneo sin necesidad de explicaciones grandilocuentes, solo dejando que el sabor haga su trabajo.
Platos como la ostra en dos tiempos, la croqueta convertida en gunkan, la vieira con toques de humo o el xiao long bao reinterpretado desde la cocina española hablan de técnica, memoria y creatividad. Cada elaboración combina ingredientes y técnicas de distintos orígenes, pero sin perder equilibrio ni sentido, algo que en Madrid empieza a valorarse cada vez más entre quienes buscan experiencias gastronómicas completas y honestas.






