Sonia Lucena, : psiconutricionista: “Para perder peso, lo primero es dejar de ver la comida como un enemigo”

Sonia Lucena, psiconutricionista, nos propone cambiar el enfoque sobre la pérdida de peso y dejar de luchar contra la comida para empezar a cuidarse de verdad, sin culpa, sin extremos y con una relación mucho más amable con el propio cuerpo.

Perder peso se ha convertido para muchas personas en una carrera agotadora, llena de normas, culpas y promesas que rara vez se cumplen. Se empieza con ilusión, se sigue con sacrificio y casi siempre se termina con frustración, con la sensación de haber fallado otra vez cuando en realidad el sistema es el que falla. En ese camino, la comida acaba ocupando el papel de enemigo, algo que hay que vigilar, restringir o castigar, cuando debería ser justo lo contrario.

Perder peso, tal y como plantea la psiconutricionista Sonia Lucena, no debería vivirse como una guerra diaria contra el cuerpo. Desde su enfoque, que une psicología y nutrición, ella afirma que cuidarse no va de cerrar la boca ni de sufrir, sino de aprender a comer mejor, con respeto, con conocimiento y con una mirada mucho más amable hacia uno mismo.

1
Comer menos no es adelgazar mejor

“No se trata de comer menos”. Fuente: Freepik

Uno de los grandes mitos a la hora de perder peso es pensar que cuanto menos se come, antes se notan los resultados. Es una idea muy extendida y muy peligrosa, porque el cuerpo no entiende de castigos, entiende de supervivencia. Cuando se come muy poco, el organismo activa lo que Lucena llama el “modo ahorro”, una respuesta natural ante la escasez que frena el metabolismo y prioriza guardar grasa.

Publicidad

En la práctica, esto significa que se pierde músculo, no grasa, que el cuerpo gasta menos energía y que, en cuanto se vuelve a comer con normalidad, el aumento de peso llega más rápido. Es como una familia que, ante una crisis, apaga la calefacción y reduce gastos al mínimo. El problema es que ese mecanismo va justo en contra de lo que se busca al perder peso y explica por qué tantas dietas terminan en efecto rebote.

Atrás
Publicidad
Publicidad