Conoce estas escapadas rurales en Castilla y León perfectas para desconectar un fin de semana

A veces no hace falta irse lejos ni hacer grandes planes para sentir que desconectas de verdad; a veces con un par de días, un pueblo tranquilo y la sensación de que el tiempo va un poco más despacio es suficiente. Por eso, te enseñamos estas escapadas rurales en Castilla y León que te ayudarán justo con eso.

Castilla y León es ese lugar al que siempre apetece volver cuando el cuerpo pide frenar, respirar hondo y alejarse un poco del ruido diario. Sus paisajes abiertos, sus pueblos de piedra y sus ritmos tranquilos convierten cualquier fin de semana en una pequeña pausa mental, de esas que no necesitan grandes planes ni agendas llenas para funcionar y que, casi sin darte cuenta, te devuelven cierta calma olvidada.

Castilla y León ofrece escapadas rurales que no presumen de nada, pero lo tienen todo, naturaleza que se impone sin esfuerzo, buena mesa, historia en cada esquina y silencio del que se agradece. Aquí te enseñamos tres destinos ideales para desconectar un par de días, caminar sin prisa, comer bien y volver a casa con la sensación real de haber desconectado, algo cada vez más difícil de conseguir.

1
La Alberca, Salamanca

“Vista general de La Alberca”. Fuente: Wikipedia

La Alberca es uno de esos pueblos que parece detenido en el tiempo y que representa muy bien el alma rural de Castilla y León. Pasear por sus calles empedradas, rodeadas de casas de entramado de madera y balcones llenos de flores, es casi un ejercicio de calma consciente. No hace falta marcarse un recorrido, basta con dejarse llevar, cruzar la plaza, asomarse a alguna tienda local y sentarse un rato a observar cómo la vida sigue a otro ritmo.

Publicidad

Situada en plena Sierra de Francia, La Alberca es perfecta para quienes disfrutan del senderismo sin grandes exigencias, de los bosques frondosos y de miradores desde los que el paisaje se abre sin pedir esfuerzo a cambio. Después de una caminata, la gastronomía local hace su parte, embutidos ibéricos, platos de cuchara y sobremesas largas que invitan a quedarse un poco más y olvidar el reloj.

Atrás
Publicidad
Publicidad