Valencia es una ciudad que muchos creen conocer de memoria, pues sus playas, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el centro histórico o la Albufera forman parte del imaginario colectivo tanto de quienes la visitan como de quienes viven allí desde siempre. Sin embargo, más allá de los lugares más fotografiados, Valencia guarda rincones que pasan desapercibidos y que sorprenden incluso a los propios valencianos cuando los descubren por primera vez.
Valencia tiene esa capacidad de esconder historias, paisajes y espacios casi secretos entre barrios cotidianos, avenidas transitadas o zonas que no suelen aparecer en las guías. Lugares que no necesitan grandes carteles ni colas para dejar huella, y que demuestran que la ciudad todavía tiene mucho por ofrecer a quien se permite mirar con calma y salirse un poco del camino habitual.
1El Monasterio de San Miguel de los Reyes
Valencia esconde uno de sus espacios más impresionantes en una zona poco transitada para el turismo. El Monasterio de San Miguel de los Reyes, situado al norte de la ciudad, sorprende por su tamaño, su silencio y su belleza monumental. Muchos pasan cerca sin saber que detrás de sus muros se encuentra uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes del Renacimiento valenciano.
Entrar en este monasterio es viajar en el tiempo. Sus patios, sus claustros y su iglesia transmiten una calma difícil de encontrar en otros puntos de Valencia. Hoy alberga la Biblioteca Valenciana, lo que permite recorrer el edificio con tranquilidad, sentarse a leer o simplemente pasear sin prisas, algo que incluso muchos vecinos descubren tarde, cuando alguien se lo recomienda casi como un secreto.






